«La ley ha cambiado y, ahora, no queda claro cómo actuar cuando la empresa te avisa de que te va a despedir», comenta el abogado laboralista Miguel Benito. El letrado señala que esta situación genera dudas tras los cambios legales introducidos el pasado año, en el que las empresas están obligadas a entregar al trabajador un documento previo conocido como pliego de descargos. En este documento se detallan las supuestas infracciones que ha cometido el trabajador o la trabajadora, y así se ofrece la posibilidad de presentar alegaciones antes del despido «oficial».
Sin embargo, el abogado recuerda que en la práctica este trámite suele ser meramente formal, ya que “en la mayoría de los casos la empresa ya tiene tomada la decisión desde el principio” y solo cumple con el requisito legal. Cómo responder ante este pliego puede determinar el escenario posterior a tu despido, y en este sentido Benito propone dos escenarios:
Cómo responder al pliego sin perjudicarte
Benito distingue dos escenarios posibles y recomienda una estrategia diferente en cada uno:
- Cuando la empresa ya conoce todos los hechos: En este caso, aconseja “negar la mayor” sin entrar en detalles, especialmente si el pliego está mal redactado. “Si te defiendes demasiado, la empresa sabrá por dónde vas y podrá redactar una carta de despido mejor”, advierte. Dejar pistas puede dificultar la impugnación posterior del despido ante los tribunales.
- Cuando la empresa no conoce bien lo ocurrido: Si el trabajador sospecha que recursos humanos o la dirección no tienen una versión completa o correcta de los hechos, sí puede ser útil responder de forma detallada. Esto vale para casos en los que los afectados estén muy seguros de que el despido sea propuesta de un superior sin que el resto de la empresa tenga conocimiento de la situación real. “En algunos casos, dar tu versión puede incluso evitar el despido si la empresa entiende que no actuaste mal”, explica el abogado.
Al final, si tienes dudas y si te puedes jugar mucho dinero de indemnización y antigüedad en la empresa, lo mejor es invertir una pequeña cantidad en asesorarte legalmente antes de llevarte un doble disgusto -e irte con menos de lo que te corresponde-.













