Esta semana el usuario @eelpittu ha dado en la diana del humor murciano con un vídeo publicado en TikTok que, en apenas unas horas, roza ya las 200.000 visualizaciones. Su propuesta es sencilla, pero ha conectado con miles de personas: detenerse un momento a pensar en cómodecimos los murcianos los nombres de nuestras pedanías y por qué suenan como suenan.
A partir de ese punto, el creador empieza una especie de análisis improvisado (casi fonológico) sobre cómo pronunciamos de verdad los nombres de los barrios y pedanías.
“No sabía que íbamos a seguir comiéndonos las palabras igualmente”
El vídeo comienza diciendo que “no sé quién le puso nombre a las pedanías de Murcia no sabía que íbamos a seguir comiéndonos las palabras igualmente”, a pesar de que los nombres oficiales de las pedanías ya vienen con sus letras bien puestas. Su teoría es sencilla: en Murcia, si se puede recortar, se recorta.
Según explica, esto pasa especialmente con las pedanías que terminan en -s. Lo dice tal cual: “Por ejemplo, todas las que terminan en s. ¿Qué te piensas? ¿Que porque ya es nombre de pedanía le vamos a poner la s?”
La respuesta se la da él mismo, entre risas: “¿Para qué? ¿No hace falta aljezares?” E inmediatamente remata con un ejemplo que muchos murcianos reconocerán al instante: “¿Qué le dice aljezares? Es que no, ¿es que cuesta aljezares?”
En pocos segundos coloca sobre la mesa nombres concretos: Alquerías, Casillas, Cobatillas, Los Dolores, Los Garres…
“Luego las que terminan en r tampoco”
La explicación continúa con otra letra problemática: la r. En el vídeo, el creador vuelve a apoyarse en su propia forma de hablar para demostrarlo: “Luego las que terminan en r tampoco. Tampoco le pega al huser, no… no, al huser el Palmer, acho, fácil”.
Ese “el Palmer” es, según él, la viva demostración de que la r final no es que se pronuncie diferente: es que directamente se transforma.
“Las que terminan en z… Santa Cruz se dice así, no Santa Cruz”
Otro de los momentos destacados del vídeo llega cuando menciona los nombres que acaban en z.: “Santa Cruz se dice así, no Santa Cruz, vamos, que no”, recordando que en Murcia esa z final se suaviza hasta casi desaparecer.
“Las que terminan en l van para estudio aparte”
El cierre del vídeo es probablemente el fragmento que más está circulando en redes. El creador introduce el tema diciendo que “las que terminan en l van para estudio aparte”, porque ahí ya no hablamos de acortar sino de transformaciones completas. Lo demuestra encadenando varios nombres: “El esparragué, el punté, el raé”.














