- Priorizar la Comunidad Valenciana
- Dejar a un lado los cálculos electoralistas
- Los errores del 23-J
- La Comunidad Valenciana, la joya de la corona para el PP
Un temor creciente ha recorrido las baronías del Partido Popular este fin de semana. Tras la dimisión de Carlos Mazón el pasado lunes, dirigentes autonómicos con elecciones próximas temen que las negociaciones con Vox les afecten en sus respectivos comicios. Incluso voces con mando en plaza reclamaban apostaban por ir a una investidura fallida para posponer la siguiente más allá de los comicios extremeños, fechados para el próximo 21 de diciembre.
Priorizar la Comunidad Valenciana
El equipo del líder popular, Alberto Núñez Feijóo, prioriza un acuerdo en la Comunidad Valenciana a sabiendas de que puede perjudicarle en Extremadura y otros territorios con elecciones cerca —como Castilla y León— según admiten varios altos cargos de la formación, porque considera una «temeridad» no hacerlo, explican desde la dirección del PP a Confidencial Digital.
Génova ha tenido claro desde el primer momento que la hoja de ruta pasa por cerrar un acuerdo con Vox lo antes posible y este martes ya hecho oficial su apuesta por Juan Francisco Pérez Llorca, el que fuera número dos de Mazón.
Dejar a un lado los cálculos electoralistas
En la cúpula popular aseguran que no es momento para hacer cálculos electoralistas porque la situación en Valencia lo exige. La gestión de Mazón ha dejado un clima muy difícil para el PP en la región y recuperar la confianza del electorado tras la DANA —con Vox disparado en los sondeos— no pasa por dejar claro a la ciudadanía que Génova prioriza las elecciones en Extremadura o cualquier otra autonomía.
«A veces no todo puede medirse en cálculos electorales«, sentencia una fuente de la dirección popular. «Condenar a la inestabilidad a un territorio que ha sufrido tanto es una temeridad», añade.
Los populares quieren evitar a toda costa que el electorado crea que Génova pospone la estabilidad en la Comunidad Valenciana por cálculos electoralistas. Y ese es el mensaje que llegaría a los valencianos si planean una investidura fallida para alagar no escenificar el acuerdo con Vox hasta después de los comicios extremeños.
«En la Comunidad Valenciana hay gente que lo ha perdido todo y no podemos decirles que hacemos una cosa u otra pensando en Extremadura«, argumentan en el PP.
Los errores del 23-J
Algunas voces preferían pensar en Extremadura por miedo a cometer errores semejantes a los de 2023. Tras las elecciones autonómicas en las que la izquierda se hundió, los dirigentes territoriales comenzaron a cerrar coaliciones de Gobierno con el partido de Santiago Abascal mientras Feijóo trataba de distanciarse de Vox apelando al voto útil en las elecciones generales fechadas para julio de ese mismo año.
El primero en escenificar un apretón de manos fue Mazón y ese paso le costó muchas enemistades en el PP nacional. Aún hoy, no son pocos los que aseguran que Feijóo no está en La Moncloa por aquellos acuerdos, que se podrían haber pospuesto hasta después del 23-J, pero terminaron provocando un voto masivo al PSOE por el miedo a un Ejecutivo con Vox.
Es más. María Guardiola, presidenta de Extremadura, siguió a Mazón y —rompiendo lo prometido en campaña— cerró un acuerdo con Vox poco después del president valenciano.
Muchos en el PP aún tienen el miedo en el cuerpo por aquellos dos meses entre el 28 de mayo y el 23 de julio, y aseguran que escenificar un acuerdo autonómico asumiendo los postulados de Vox a un mes de las elecciones en Extremadura y a tres de los comicios en Castilla y León se parece mucho a lo sucedido hace dos años. Pero en Génova tienen muy claro que posponer una investidura en la región que arrasó la DANA es inasumible, causando un daño irreparable al PP valenciano para los próximos comicios.
La Comunidad Valenciana, la joya de la corona para el PP
Si algo tienen claro en las filas populares es que la Comunidad Valenciana es y será la joya de la corona de las autonomías para conseguir un PP fuerte a nivel nacional con opciones de llegar a La Moncloa.Y no hay objetivo más prioritario que ese.












