Alemania arranca una autopista que recarga vehículos eléctricos en marcha

Un nuevo tipo de infraestructura en una autopista real

En Alemania, se ha puesto en marcha el primer tramo de autopista diseñado para la recarga inalámbrica de vehículos eléctricos. Se trata de una sección de la autopista A6, entre Sulzbach‑Rosenberg y Amberg‑West, en Baviera, de 5,7 km de longitud tras una obra de rehabilitación que ha incorporado tecnología de carga por inducción. Según el proyecto coordinado por la Universidad Friedrich‑Alexander de Erlangen‑Núremberg (FAU) junto al consorcio técnico, alrededor de 1 km de ese tramo cuenta con bobinas inductivas instaladas bajo el firme para las pruebas dinámicas.

¿Cómo funciona la recarga en movimiento?

La tecnología utilizada se basa en un sistema de «electric road system» (ERS) implementado por la empresa Electreon. Este sistema permite que cuando un vehículo equipado con el receptor correspondiente circula sobre el tramo adaptado, se active la transferencia de energía desde bobinas empotradas bajo el asfalto hacia el vehículo. La carga no se limita al estacionamiento, sino que puede ocurrir mientras el vehículo está en movimiento.

Inversión y obstáculos técnicos

El proyecto cuenta con una financiación pública que supera los 14 millones de euros. De esos, más de 7,5 millones de euros los aporta el ministerio alemán de Economía y Acción Climática (BMWK) para el componente de I+D (electrónica, digitalización del flujo de energía, validación industrial). Otros 6,5 millones se han destinado a la obra de autopista.

Según el operador de infraestructuras para autopistas en Alemania, cada kilómetro electrificado con esta tecnología embebida implica un coste adicional de aproximadamente 1 millón de euros respecto a una obra convencional. Esto pone de manifiesto que la solución aún está en fase de maduración.

Ventajas proyectadas y expectativas futuras

Reducción del peso de batería y mejora de logística

Una de las principales ventajas de la recarga en movimiento es que permite reducir el tamaño de las baterías de los vehículos eléctricos, ya que parte de la energía se obtiene “sobre la marcha”. Esto repercute directamente en menor peso, menor uso de materiales y mayor eficiencia. Además, se abre una vía para optimizar la logística de vehículos pesados como camiones o autobuses, un objetivo clave de la estrategia de transporte alemán.

Operación integrada sin interrupción del tráfico

El tramo adaptado incorpora la tecnología de forma que los usuarios normales de la autopista no se ven afectados: la carga se activa sólo cuando pasa un vehículo autorizado equipado. Desde fuera, la autopista funciona como una autopista convencional, sin elementos visibles adicionales en la sección adaptada.

Desafíos que quedan por resolver

Costes y escalabilidad

Aunque el sistema ya está operativo, su aplicación masiva requerirá superar barreras de coste. Al estar en fase piloto, la técnica aún no es competitiva respecto a las infraestructuras tradicionales de recarga eléctrica estacionaria. El coste de instalación por kilómetro es elevado y será necesario demostrar que el mantenimiento, la fiabilidad y el retorno de inversión hacen viable su ampliación.

Equipamiento de vehículos y estándares

Para que el sistema funcione a gran escala es indispensable que una proporción significativa de vehículos cuente con el receptor adecuado para la carga inductiva en movimiento. Esto plantea preguntas sobre estándares, regulación y compatibilidad entre fabricantes. Además, las pruebas en el tramo alemán se orientarán en la segunda mitad de 2025 a camiones y autobuses especialmente equipados.

Contexto internacional y comparativa

En paralelo a Alemania, otro país europeo también avanza en esta dirección. En Francia, por ejemplo, se ha anunciado un proyecto piloto en la autopista Autoroute A10, con 2 km de tramo capaces de recargar vehículos por inducción mientras circulan, que implicó una inversión de 26 millones de euros.

País Longitud piloto Inversión pública
Alemania           5,7 km (≈1 km con bobinas)            14 + millones €
Francia           2 km 26 millones €

Implicaciones para el transporte en España y Europa

Para países como España, la experiencia alemana puede servir como laboratorio para estudiar la viabilidad de la recarga en movimiento en autopistas, especialmente para vehículos pesados de transporte de mercancías. Si se reduce el tamaño de la batería y se mejoran los valores de autonomía operativa, podría cambiar notablemente la economía del transporte eléctrico.

No obstante, es necesario que las administraciones adapten la regulación, los estándares técnicos y apuesten por soluciones piloto que permitan verificar costes operativos reales y adaptar la puja por innovación a escala europea.

El tramo de la autopista A6 en Alemania abre una nueva vía tecnológica que podría redefinir cómo entendemos la infraestructura de recarga eléctrica. Su éxito dependerá de la capacidad de reducir costes, alcanzar estándares de interoperabilidad y que los vehículos del mercado vayan equipados para aprovechar la recarga inductiva en circulación.

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