El principal motivo que lleva a un niño a quitarse la vida es el acoso escolar. Kira López se suicidó en Barcelona con 15 años. Ilan Barbosa, en Ibiza, con 11. Y Laura Espinosa, también en Barcelona con 14. Todos tenían en común un calvario: el presunto ‘bullying’ que sufrían en las aulas. El reciente suicidio en Sevilla de otra presunta víctima de acoso, Sandra Peña, de 14 años, evidencia los múltiples fallos del sistema.
Familias de niños y niñas fallecidos por culpa del ‘bullying’ se han vuelto a concentrar este jueves -día internacional contra la violencia y el acoso escolar- frente al Congreso de los Diputados, en Madrid, para criticar que se sienten “abandonados” por parte de las administraciones públicas. “En injusto el trato que nos están dando”, ha asegurado José Manuel López, fundador de la asociación Trencats y padre de Kira López. En su opinión, que los protocolos escolares funcionen la investigación debe llevarse a cabo por una persona externa al centro. “Mientras que el colegio sea juez y parte y pueda hacer lo que quiere, habrá más suicidios”, ha advertido.
«El Gobierno no ha tomado ninguna medida concreta para combatir el acoso escolar ni para proteger a los menores en las escuelas»
“A los papás de Sandra y a mí no nos van a reparar el daño. Nuestros hijos han muerto, pero nos estremecemos cada vez que vemos en el telediario que un niño fallece por la misma causa. Cuando un niño pierde la vida, el dolor no desaparece. Además, ni una carta, ni un ‘lo siento’, ni un ‘vamos a ponernos a trabajar’. Los que están aquí (en referencia al Parlamento) no son capaces de reunirse y ponerse de acuerdo para salvar la vida de nuestros hijos», ha concluido el fundador de Trencats, que lleva tres años exigiendo una ley integral contra el acoso en las aulas para garantizar la protección efectiva de los derechos de los menores en los centros educativos. Hace tres años, los padres de Kira entregaron en el Congreso de los Diputados más de 230.000 firmas solicitando la normativa específica. “El Gobierno no ha tomado ninguna medida concreta para combatir el acoso escolar ni para proteger a los menores en las escuelas. En estos tres años, cinco nuevos suicidios han salido a la luz y se han sumado a la lista interminable de víctimas, de las que solo conocemos algunos nombres», asegura.
Las familias de víctimas de acoso escolar han solicitado formalmente una nueva reunión con la ministra de Educación y FP, Pilar Alegría, y con la titular de Juventud e Infancia, Sira Rego. «¿Cuántos niños más tienen que morir?”, se lamentan.
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