- Dirección nacional y sucesión de Carlos Mazón
- Movimientos internos en el PP valenciano
- Negociaciones con Vox y estrategia del PP
- Importancia del acuerdo para el curso político
- Autonomía del PP valenciano tras la sucesión a corto plazo
Dirección nacional y sucesión de Carlos Mazón
Ni ruido ni urnas. El presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, supervisará las negociaciones con Vox en los próximos meses para tratar de cerrar un acuerdo pronto y que Las Cortes valencianas elijan a un nuevo jefe del Govern.
Pero no intervendrá en el futuro del PP valenciano una vez quede resuelta la sustitución, a corto plazo, de Mazón.
Génova mantendrá la autonomía que Feijóo ha decidido darle a todos los territorios desde que llegó a Madrid, y dejará en manos de los dirigentes valencianos la sucesión del todavía president para las próximas elecciones autonómicas.
Movimientos internos en el PP valenciano
Este lunes, poco después de la renuncia de Mazón, Génova comenzó a detectar movimientos dentro del PP valenciano que quiere cortar de raíz. Líderes que empiezan a asomar la cabeza para postularse como próximos presidentes regionales del partido ante la posibilidad de que la falta de acuerdo derive en unos comicios que se celebrarían en marzo. Un camino muy distinto al que planea la dirección del partido.
En el equipo de Feijóo solo piensan en llegar a un acuerdo con Vox y no quieren oír hablar de elecciones autonómicas con un Vox disparado y un PP hundido por el rechazo a Mazón tras la tragedia de la DANA. Y no ha gustado nada que en el mismo día en que el president dio un paso a un lado, ya hubiese quienes aprovechaban para tantear posibles apoyos a candidaturas. Menos aún cuando tanto Mazón como Feijóo han marcado una línea de unidad dirigida a evitar unas elecciones.
Negociaciones con Vox y estrategia del PP
Fuentes populares aseguran que ya ha habido contactos con Vox, aunque solo a nivel local, no nacional. La dirección del PP tiene pensado negociar con el equipo de Santiago Abascal en las próximas semanas. Las conversaciones no solo se producirán a nivel regional; la cúpula popular supervisará y pilotará las negociaciones, que en su mayoría sí dejará en manos del PP valenciano.
Sin embargo, a diferencia de los que sucedió en 2023 tras los comicios autonómicos, Génova quiere saber el minuto y resultado porque consideran que no serán unas negociaciones más.
Importancia del acuerdo para el curso político
Fuentes populares aseguran que el acuerdo o la falta del mismo marcará el devenir del curso político a nivel autonómico y nacional. Serán las primeras reuniones con Vox para una investidura desde hace dos años, y supondrán un anticipo de lo que vendrá en el resto de territorios —Extremadura y Castilla y León primero, y Andalucía después— y posteriormente en las generales de 2027.
Un tira y afloja en el que Vox se mantendrá férreo y el PP tendrá que elegir hasta dónde cede para conseguir un acuerdo de investidura indispensable para no acudir a las urnas en el peor momento posible. Pero Génova quiere conocer las exigencias que plantea el partido dirigido por Santiago Abascal para darles el visto bueno o marcar las líneas rojas. Una situación distinta a la de hace dos años, cuando Mazón cedió en las pretensiones de Vox en plena precampaña de las generales y mientras Feijóo trataba de distanciarse de sus políticas.
La dirección del partido no quiere dar argumentos al Partido Socialista para activar el miedo a Vox con cesiones que vayan mucho más allá de lo acordado hasta ahora en otras autonomías. Esta movilización de última hora alejó a Feijóo de La Moncloa, según consideran los populares, y rechazan cometer los mismos errores que en 2023.
Autonomía del PP valenciano tras la sucesión a corto plazo
Una vez atada la sucesión a corto plazo de Mazón, la dirección del partido sí dará total autonomía al PP valenciano para elegir un nuevo líder. Feijóo no quiere romper con una máxima que ha mantenido desde que aterrizó en Madrid, no influir en los procesos de los territorios ni en el gobierno autónomo de los mismos.
Un principio que tampoco ha quebrantado en los últimos doce meses para pedir la dimisión a Mazón. Tampoco lo rompió en 2023 ante los sucesivos pactos autonómicos con Vox en Extremadura, Aragón o la Comunidad Valenciana que dinamitaron la estrategia electoral de Feijóo para las generales que se celebraron pocas semanas después.














