qué cambiará y por qué genera rechazo

Nuevo modelo de cotización: de dónde venimos

Desde enero de 2023, el régimen de autónomos en España dio un giro al adoptar un sistema de cotización por ingresos reales, es decir, basar la cuota en los rendimientos netos del trabajador por cuenta propia. El esquema acordado contempla 15 tramos de ingresos, desde los más bajos (menos de 670 €/mes) hasta los que superan los 6.000 €/mes. 

Este cambio perseguía dos objetivos vinculados: primero, que los autónomos que cotizaban por bases mínimas pero obtenían cifras mayores pagasen más; segundo, acercar sus futuras prestaciones (como la jubilación) a las de los trabajadores asalariados, corrigiendo la brecha existente. 

Qué proponía inicialmente y por qué surgió la polémica

La propuesta del Gobierno para las cuotas de 2026 incluía subidas mensuales de entre 11 € y 206 €, de acuerdo con los ingresos. 

Por ejemplo, se planteó que quienes obtienen rendimientos inferiores a 670 €/mes pagarían una cuota de 217,37 €/mes (frente a unos ~200 € actuales) y los que superan los 6.000 €/mes podrían llegar a pagar hasta 796,24 €/mes. 

Las asociaciones de autónomos reaccionaron con dureza: la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) calificó la subida como un «sablazo», mientras que otras organizaciones exigían que a ese mayor coste le acompañara una mejora real de prestaciones. 

Rectificación del Ejecutivo: congelación para tramos bajos y subida moderada

Ante el rechazo social y político —también en el Congreso— el Gobierno corrigió su propuesta para mantener las cuotas de los tramos de menores ingresos prácticamente sin variación o con subidas mínimas del 1% al 2,5%. 

Por ejemplo, para quienes facturan menos de 1.166,70 €/mes, la cuota se estima que quede entre los 200 y 260 €/mes, mientras que los tramos superiores verían incrementos leves. 

¿Qué queda por decidir?

  • La tramitación parlamentaria de la nueva tabla de cuotas aún está pendiente.
  • Negociación con asociaciones de autónomos para acompañar la subida con mejoras en protección social (paro, cese de actividad, pluriempleo).
  • Aplicación gradual hasta 2028‑2031 del nuevo esquema de ingreso real. Cómo afecta esta reforma al autónomo medio

Una gran parte del colectivo tiene ingresos reducidos: casi el 40 % de los autónomos se sitúan en los tres primeros tramos (menos de 1.166 €/mes). 

Para dichos autónomos, la rectificación supone un alivio. Pero el coste de entrada para aquellos que facturan más sigue aumentando, lo que genera preocupación sobre la rentabilidad real del negocio después de cotizaciones y otros costes.

Protección social: la gran asignatura pendiente

El colectivo critica que aunque paguen más, sus derechos no mejoran en la misma medida. Por ejemplo:

  • El acceso a prestaciones por cese de actividad sigue siendo un problema. 
  • La situación de quienes cotizan en pluriactividad se considera injusta (pagan mucho y perciben poco).
  • En este sentido, el Gobierno afirma que la reforma busca cerrar la brecha de pensión entre autónomos y asalariados, que ronda los 650 €/mes según los datos que cita la ministra Elma Saiz. 

Qué pasos seguir como autónomo para anticiparse

Acción Por qué
Utilizar el simulador de cuotas del Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) Para conocer cuánto le afectará tu tramo de ingresos. 
Revisar rendimientos netos y estimar la base de cotización Tiene impacto directo sobre futuras prestaciones y cuotas.
Hablar con asesor fiscal o laboral Ajustar la base si tus ingresos fluctúan y prever escenario.
Verificar si la actividad permite bonificaciones (tarifa plana, reducciones) Utilizar al máximo los instrumentos para autónomos de menores ingresos. 

Implicaciones para el sistema de pensiones

El Gobierno justifica esta reforma señalando que las pensiones medias de los autónomos (≈ 1.009 €/mes) siguen siendo inferiores a las de los asalariados (≈ 1.665 €/mes) y que cotizar más permitirá reducir esa brecha.

Al mismo tiempo, el sistema previsiblemente encarece su viabilidad futura, ya que contribuciones superiores aseguran mayor base de cotización y, por tanto, prestaciones mayores.

Elementos de tensión política y social

El cambio ha generado rechazo entre partidos de la oposición y algunos socios de gobierno, que consideran que subir las cuotas sin mejorar derechos sociales penaliza a quienes menos ganan. 

Asimismo, organizaciones como ATA han anunciado que no acudirán a negociar mientras no se corrijan los errores derivados de la regularización de 2023. 

Lo que puede cambiar hasta su aprobación

Puestos que la propuesta aún no está cerrada, pueden introducirse modificaciones tales como:

En definitiva, el trabajo por cuenta propia afronta un nuevo horizonte en España: cotizar más en función de lo que se ingresa. Pero el verdadero desafío será que ese esfuerzo se traduzca en una protección social digna y prestaciones equivalentes.

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