No puedes dormir, te pasas prácticamente toda la noche en vela ‘comiendo techo’, y te empiezas a desesperar porque ves que al reloj se le van restando horas y cada vez vas a tener menos tiempo para descansar. Es, sin duda, una sensación abrumadora, porque, por más sueño que tengas, es imposible quedarse dormido.
El insomnio es uno de esos trastornos que son silenciosos, que muchos sufren, pero que pocos hablan abiertamente de él. Según datos de este mismo año, más de 4 millones de españoles sufren insomnio cada noche, lo que es casi un 15% de la población española.
Pero la cosa no acaba ahí, porque un 48% de los españoles no tiene sueño de calidad, duerme pocas horas, y un 50% tiene problemas en general para conciliar el sueño. Y es que los trastornos de sueño son muy complicados de gestionar y, cada vez influyen más en la vida de los españoles.
Y aunque los datos los sepamos y los tengamos en la mano, no es tan sencillo como cambiar tus hábitos de sueño y volver a dormir bien. Cuesta mucho tiempo y, en muchas ocasiones, tenemos que ponernos en manos de profesionales.
Vamos a intentar darte un poco más de luz si eres de los que sufre estos problemas y, con ello, explicarte cómo puedes mejorar tu higiene del sueño. Para ello, hablamos con Nuria Roure, psicóloga, especialista acreditada en medicina del sueño, miembro de la Sociedad Española del Sueño. Ella también es divulgadora y autora de libros como Dormir no es gratis, ayuda a personas y empresas a recuperar el descanso.
Un
problema entre los españoles
Parece que no, pero que tengamos problemas de sueño afecta a todas las esferas de nuestra vida. No dormir bien es agónico y puede llegar a afectarnos en nuestras relaciones personales y en el trabajo. De hecho, fíjate en este dato, porque la falta de sueño supone entre el 1 y el 3% del PIB.
“Se cree que un aproximadamente entre un 20 y un 30% de esas bajas laborales vienen determinadas sobre todo por el mal dormir. A veces le prestamos mucha atención a cuántas horas estamos durmiendo, pero también es muy importante cómo son esas horas” empezaba diciendo la doctora.
Y es que no solo nos provoca cansancio físico, sino también cansancio emocional. Y eso provoca mayor irritabilidad en las relaciones personales y laborales.
Insomnio
Pero, ¿qué está fallando en los españoles para que durmamos tan mal? Es a lo que se refería la doctora. “Nosotros necesitamos entre 16 y 17 horas para fabricar nuestro sueño. Entonces, desde el momento que abrimos los ojos, todo lo que pase en esas 16 7 horas va a influenciar en cómo vamos a dormir por la noche. Es también cómo las vivimos, cómo las sentimos” empezaba explicando.
“Muchas veces incluso en nosotros mismos, esa autoexigencia que nos estamos poniendo, ese perfeccionismo, ese el querer hacerlo muy bien, pues hace que vayamos generando, sin ser muy conscientes, acumulación de ansiedad y estrés durante el día. Esa mente que la vemos hiperactivada durante el día, que cuando después llega la noche y lo que necesita el cerebro es desconectar y relajarse para que el sueño venga de una forma totalmente natural, pues le es muy difícil y no puede no puede desconectar” explicaba.
Por eso mismo, insistía en la necesidad de tener una buena higiene del sueño y provocarnos hábitos que nos ayuden a dormir mejor.
Así pues, Insistía mucho en la necesidad de tener un buen horario y una buena rutina, aunque a veces, también dependemos de factores naturales.
El
cambio de horario, fundamental en nuestro sueño
El cambio de horario, que se vive tradicionalmente en marzo y en octubre, como toca ahora, ha estado de vigente actualidad por la propuesta de Sánchez de dejar todo el año el mismo horario.
Y aunque este mes de otoño cambiamos “a mejor”, en el sentido de que dormimos una hora más, esto también afecta negativamente a nuestro sueño y, por tanto, a nuestra salud.
“Estamos recuperando una horita que perdimos en marzo. Fíjate que a veces no le damos importancia y decimos, «Total, es una hora.» No, pero los estudios han demostrado que el hecho de quitar esa hora en marzo, al día siguiente aumenta el riesgo de sufrir un ataque al corazón un 24%” explicaba la doctora.

Imagen de archivo
Y es que dormir poco tiene muchos efectos en nuestra salud y, por tanto, este cambio de horario también. “En cambio, cuando nosotros recuperamos esta hora de sueño, los ataques al corazón disminuyen un 21%”.
Ojo, porque si tenemos problemas, tampoco es bueno ayudarnos de fármacos para conciliar el sueño. “Lo único que están haciendo es perpetuar, incluso agravar ese problema de sueño. El cuerpo rápidamente se puede acostumbrar a este fármaco, por eso solo se recomienda el uso máximo de tres semanas” decía.
“Cuando intentamos retirar el fármaco, no hay manera porque vuelven a dormirnos. Por eso es tan importante que nosotros siempre vayamos a buscar la raíz del problema, la causa de ese mal dormir y trabajemos directamente en ese problema, en esa causa y así podamos después poco a poco retirar ese fármaco” sentenciaba la doctora.











