La patronal Foment del Treball y la Asociación de Promotores de Catalunya (APCE) lamentan el bloque político que impide reformar la normativa municipal que obliga a reservar un 30% de las nuevas promociones de vivienda a protección oficial en Barcelona. Ambas organizaciones consideran que la falta de acuerdo entre los grupos municipales supone «una mala noticia» para la ciudad y el acceso a la vivienda. El presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, ha criticado la falta de consenso y ha acusado al alcalde Jaume Collboni de ser «rehén de las políticas de la exalcaldesa Ada Colau y del tripartido del decrecimiento». Según el dirigente patronal, el Ayuntamiento ha perdido la oportunidad de alcanzar un pacto «de ciudad» en un asunto tan relevante como la vivienda, según un comunicado publicado este jueves.
Por su parte, el presidente de la APCE, Xavier Vilajoana, ha reclamado a los grupos políticos que retomen las negociaciones para alcanzar una normativa «más eficaz y realista» que permita aumentar la oferta de vivienda y reactivar la construcción. Villajoana ha insistido en que en el actual marco regulador ha tenido un efecto «paralizador» sobre la promoción de nueva vivienda en la capital catalana. Tanto Foment como la APCE sostienen que el problema del mercado residencial en Barcelona no se debe a la especulación, sino a la falta de oferta. En su opinión, la obligación de reservar un 30% de las nuevas promociones a vivienda protegida desincentiva la inversión privada y reduce la capacidad de construir nuevos pisos.
Ambas entidades empresariales advierten que el bloqueo político «agrava la escasez de vivienda y encarece los precios», al tiempo que reclaman un marco de colaboración entre administraciones públicas y sector privado para dar respuesta al creciente problema de acceso a la vivienda en la ciudad.












