El teléfono sonando y sin respuesta. Es el sonido que acompañó a muchas de las comunicaciones del 29 de octubre con el 112, el centro de atención de emergencias, convertido en aquella dramática jornada en una de las radiografías de la gravedad de la situación. A la sala de l’Eliana llegaron ese día más de 20.000 llamadas, de las que más de 8.000 quedaron sin responder y de las que 227 fueron rebotadas por el servicio de teleasistencia de la Generalitat, el sistema que sirve de contacto para las personas dependientes ante situaciones de emergencia y de las que ese día fallecieron 37 usuarios.
Es parte de la información que se extrae de la documentación remitida por la Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, encargada de la gestión de esta materia, al PSPV tras sus preguntas parlamentarias. En ella se remite un listado de todas las llamadas recibidas y realizadas por la empresa adjudicataria que realiza este servicio y que muestra en su desglose uno de los problemas del 29 de octubre: el intento de pedir auxilio ante el peligro de la riada y la imposibilidad de contar con una respuesta al respecto.
Así, según la documentación del departamento que dirige Susana Camarero, el día de la dana este servicio realizó 5.500 llamadas. Es un número relativamente normal respecto a otros días. No obstante, lo llamativo está en algunos de sus motivos. En concreto, los intentos de comunicación de este departamento con el 112. En concreto, son en total 369. No obstante, su mayoría no consiguieron su objetivo y se quedaron sin contestar, tal y como consta en el informe donde se especifican 227 llamadas que quedan registradas como «112 no atiende» por las 142 que quedan inscritas como ‘112 atiende llamada’.
Que el servicio de teleasistencia rebote llamadas al 112 de los usuarios, personas dependientes, no es algo exclusivo del 29-O. De hecho, constan más de 2.700 comunicaciones bajo este epígrafe en los días previos de octubre de 2024. La diferencia es, por una parte, la cuantía total, de una media de un centenar a las 369 de esa jornada. Por otra, el porcentaje de avisos que se quedaron sin conectar con el servicio de emergencias. En los 28 días previos fueron una setentena las que están inscritas bajo «112 no contesta». El 29 de octubre, en un solo día, son tres veces más.
La Conselleria de Servicios Sociales explicó el viernes que el servicio de teleasistencia “es asistencial, no es un servicio meteorológico ni de emergencias”. «No hablamos de un fallo, sirve para lo que sirve», insistió la directora general de Personas Mayores, Beatriz Simón. En la ley, se señala que el servicio de teleasistencia «es un servicio de prevención de riesgos en el domicilio mediante el uso de tecnologías de la comunicación y de la información, con apoyo de los medios personales necesarios, en respuesta inmediata ante situaciones de emergencia, o de inseguridad, soledad y aislamiento».
Más recibidas
Más allá de esa lista de llamadas realizadas, la recepción de comunicaciones resulta hasta más llamativa de la situación que se estaba viviendo. En este sentido, ese día se recibieron 2.628 llamadas, un número ya de per se superior a las cifras de los días previos, sin incidencias, cuando rondan las 1.900. De todas esas llamadas, hay un epígrafe destacado: las realizadas por «inundación/incendio». Solo ese día son 49 mientras que en los 28 días anteriores no se llegaron a 70.
Sea un «fallo» o no, las llamadas tanto de salida como de entrada del servicio de teleasistencia son, nuevamente, un registro de las adversas situaciones que se estaban viviendo el 29 de octubre (los datos son de la provincia de Valenica y Castellón) ante las precipitaciones y sus consecuencias de ese día y cómo se operó ante estas complicadas circunstancias que, en el caso del servicio de teleasistencia, acabó con el fallecimiento de 37 personas usuarias.
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