La huelga de transporte interurbano por carretera en la provincia de Las Palmas no cesa y entrará en una fase más intensa en los próximos días. Los sindicatos, descontentos por las «nulas gestiones» de los cabildos de las islas orientales, han vuelto a convocar paros totales el 6, 7 y 8 de octubre en Lanzarote y Fuerteventura y el 7, 8 y 9 de octubre en Gran Canaria entre dos franjas horarias: de 06:00 a 08:00 horas de la mañana y de 14:00 a 16:00 horas de la tarde. Durante estas jornadas se garantizarán los servicios mínimos del 75% para los pasajeros. Tras estas fechas, la protesta continuará de forma indefinida con paros parciales hasta la resolución del conflicto entre sindicatos y cabildos.
Este miércoles, en la Isla se mantienen los paros parciales, que se prolongarán hasta el 7 de octubre, fecha en la que comenzarán los paros totales. Los servicios estarán limitados entre las 06:00 y las 10:00 horas de la mañana y de nuevo entre las 17:00 y las 21:00 horas de la tarde. La jornada de huelga supondrá la suspensión de más de 400 trayectos, ya que los conductores que no estén asignados a las líneas incluidas en los servicios mínimos del 75% podrán ausentarse de sus puestos. Como consecuencia, varias guaguas no circularán, una escena que afectará especialmente a trabajadores y universitarios.
«Hemos esperado al próximo 6 de octubre para realizar el cambio a los paros totales porque debemos avisar con bastante tiempo de antelación a la Dirección General de Trabajo del Gobierno de Canarias», explicó Santiago Domínguez, el coordinador de Carreteras de Comisiones Obreras en Canarias. «Se olvidan que esto es una reivindicación de la provincia de Las Palmas porque, a futuro, ni siquiera Global tiene nada garantizado si no hay un convenio colectivo. Estaremos igual o, incluso, peor que Lanzarote y Fuerteventura», advirtió.
Personas esperan la guagua en la estación de San Telmo / José Carlos Guerra
Estas declaraciones llegan después de que el Cabildo de Gran Canaria calificara el pasado lunes la huelga en la Isla como «ilegítima», al entender que las condiciones laborales de los trabajadores de la empresa Global son precisamente las que los empleados de Lanzarote y Fuerteventura aspiran a conseguir.
Diferencias salariales y laborales entre islas
Domínguez puso de relieve las diferencias salariales y laborales entre islas, una de las principales preocupaciones de los sindicatos. Según explicó, en Gran Canaria, un empleado recién incorporado a la empresa Global percibe unos 28.000 euros brutos anuales, mientras que en Lanzarote, un trabajador con varios años de antigüedad apenas alcanza los 24.600 euros brutos. En Fuerteventura, las condiciones salariales son similares a las de Gran Canaria, pero las jornadas laborales son más extensas. «El sueldo es similar, es cierto, pero trabajan más horas que nosotros», destacó Domínguez. «En Lanzarote ni siquiera cuentan los años de antigüedad», insistió.
Este martes, en la estación de guaguas de San Telmo, se volvió a vivir durante las primeras horas de la mañana el caos y el nerviosismo característicos del lugar desde hace nueve días. Aunque cada vez más personas buscan alternativas para desplazarse y evitar las largas colas y las aglomeraciones en los andenes, para muchos usuarios esta sigue siendo la única opción de transporte disponible.
«Coger un taxi cada día es inviable, no tengo a ningún familiar que me lleve al trabajo y yo no tengo carnet de conducir», argumentó Loli Santana mientras esperaba de pie frente a la línea 08 de Global. Ella es una de los miles de trabajadores afectados que utiliza este medio de transporte para desplazarse cada día a su puesto de trabajo. «Me tengo que levantar hasta dos horas antes para poder llegar a tiempo y estoy muy cansada de la situación, ya está bien», recalcó. Santana entiende que los empleados protesten por un convenio provincial único, pero cree que la huelga se ha extendido demasiado en el tiempo. «Unos días me parece correcto, pero esto ya es pasarse. Los pasajeros somos los únicos que pagamos por esto», añadió.
«Menos mal que hoy empiezo las clases en la universidad más tarde porque cuando tengo que estar allí a las 09:00 horas de la mañana me tiene que llevar mi abuelo en coche», reveló Adriana Sánchez. «Mis amigas están en la misma situación». Su campus es el de Tafira y, desde que comenzaron las protestas, le entra «mucha ansiedad» cada día que tiene clase temprano. «Siento que no voy a llegar a tiempo y voy a perder esa sesión», continuó. Los primeros días de la huelga perdió explicaciones y actividades de las materias más complicadas de su carrera debido a que la línea que va desde San Telmo hasta la universidad no salió. «No puedo permitirme perder clases cada mañana porque necesito pillar los apuntes». Por este motivo, ha tenido que pedirle a su abuelo que, de momento, la lleve hasta Tafira. «El día que él no me pueda llevar, a ver qué hago», concluyó.
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