«La decisión de no participar en Eurovisión si lo hace Israel sitúa a España en el sitio que le pertenece. Es un faro para quien cree en los Derechos Humanos, guste o no a quienes lo critican». Así de contundente se muestra Ibrahim Abiat, presidente de la Casa Palestina de Aragón, tras la decisión de RTVE de no formar parte del festival musical si no se excluye a Israel por el genocidio que está cometiendo en su país. El palestino, cisjordano de nacimiento y exiliado a la fuerza en Zaragoza, denuncia que el ejército israelí va a convertir la ciudad de Gaza en «tierra quemada», pero reivindica que «el sionismo no va a conseguir borrar la entidad del pueblo palestino».
Abiat preside una entidad que, además, va a ser reconocida durante las próximas Fiestas del Pilar como hija predilecta de la ciudad. La propuesta, que nace de Zaragoza en Común, contará con el apoyo del PSOE y saldrá adelante gracias a la abstención del PP de Natalia Chueca. «Nos sorprendió el reconocimiento. Es algo que nos llena de orgullo. Y a quien le parece mal, les pido simplemente que vean las imágenes de los niños muriendo de hambre, solo eso. No entiendo cómo puede haber gente que sigue blanqueándolo», suscribe al respecto.
En cualquier caso, el palestino celebra la respuesta generalizada que está mostrando el pueblo aragonés frente al genocidio en Gaza. «Nos da ánimo y esperanza», dice, a la par que pide un esfuerzo mayor a los políticos, no solo a los de la comunidad.
También la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS), que aglutina a 58 oenegés «muy diversas» tiene una opinión clara. «Condenamos el genocidio de forma unánime y exigimos el alto el fuego», expresa su vicepresidenta, Isabel Funes, quien además lamenta que «todavía no exista una condena clara desde el Gobierno de Aragón ni desde el Ayuntamiento de Zaragoza». «Exigimos unanimidad y que se cumpla el derecho humanitario», añade Funes, en términos similares a los que emplea Abiat: «El último informe de la ONU es muy importante y los países tienen que posicionarse, ya no del lado del pueblo palestino, sino del derecho internacional».
Asimismo, desde la FAS se suman a las críticas feroces al Estado israelí por impedir el acceso de la ayuda humanitaria. «Esta cuestión nos implica a todos, no solo a las entidades. Todo el que crea en los Derechos Humanos y vea las imágenes debe movilizarse», sentencia Funes, que se muestra partidaria de «cualquier manifestación no violenta», en relación a los últimos acontecimientos en la Vuelta ciclista y a la posible renuncia en Eurovisión. Las protestas civiles, en ese sentido, van a seguir adelante en los próximos días. El día 26 hay convocada una gran manifestación en el centro de Zaragoza que aglutinará al tejido social y asociativo de la ciudad.
Más movilizaciones
A la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) también se le «acaban los calificativos» para describir lo que está pasando en Palestina. «Es un genocidio, es una vergüenza, es algo impensable. Y así podría seguir todo el día», expresa su presidente, Arturo Sancho, quien muestra el apoyo de la organización «a todas las movilizaciones que se convoquen», admitiendo que «casi tenemos que llevar una agenda, porque cada vez hay más, lo que demuestra la sensibilización de la ciudadanía». En el caso de los barrios, va a proponer en el próximo pleno de la FABZ que las caceroladas que se están llevando a cabo todos los lunes en Torrero y La Madalena se extiendan por toda la ciudad.
A su juicio, los políticos también deberían implicarse más. «Incluso los que están criticando el genocidio. Lo hemos visto estos días, con la retirada del embargo de armas a Israel del orden del día del Consejo de Ministros. Urgen decisiones rápidas, firmes y valientes. Porque la Historia juzgará lo que está haciendo Europa», afirma, para concluir: «Es una cuestión de sentido común y de Derechos Humanos. Las posiciones retratan a cada cual».















