El investigador de Elche Jorge Sepulcre exponía este miércoles en el Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas que amadrina la Reina Sofía y acoge la ciudad ilicitana un método innovador que combina tecnologías ómicas e imagen PET para identificar terapias personalizadas, mostrando optimismo porque “estamos más cerca que nunca de encontrar la causa del Alzheimer”. Ilicitano. Del 75. Formado en el colegio Aitana y la Universidad de Navarra, muy pronto dio el salto a Estados Unidos. Más de 15 años como profesor en Harvard y en la Escuela de Medicina, hace menos de dos años fue reclutado por Yale University, donde hace semanas inauguraban un instituto de imagen biomédica de última generación. Él fue uno de los talentos captados con lo que allí se conoce como una “target search”. Atiende a INFORMACIÓN tras su conferencia en Elche, a punto de salir hacia otro congreso, en Barcelona.
El neurólogo ilicitano Jorge Sepulcre, este miércoles en el Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas de Elche, se mostraba optimista con que la comunidad científica está próxima al hallazgo de la causa del Alzheimer / V. L. Deltell
¿Cuáles son las principales líneas de investigación en las que trabaja ahora mismo?
El Alzheimer es un misterio. Sigue siéndolo. En la mayoría de los casos esporádicos, hay un porcentaje muy pequeñito, como un 5% -las cifras bailan un poco-, pero son genéticamente muy determinados. Son los casos en los que en tu familia, durante generaciones, hay Alzheimer y empieza mucho más temprano. Pero esos son una minoría.
La gran mayoría, el 95%, son de inicio tardío, después de los 65 años, y ahí los científicos y neurólogos no tenemos claro cuál es el mecanismo. Tras 120 años de haberse descrito el primer caso, seguimos sin conocer la causa. Por eso cuesta tanto encontrar tratamientos: no sabemos la raíz de la enfermedad.
Sí es cierto que hay algunas proteínas y genes que dan riesgo, también riesgo genético, pero no tan determinante como en los casos familiares, sino más bien probabilístico. Por ejemplo, yo estudio la proteína APOE, que es el factor de riesgo más importante en los casos de inicio tardío. Si tienes una mutación ahí, las probabilidades de tener la enfermedad son muy altas, sobre todo si es APOE4.
“Este congreso es una red esencial para comunicar resultados e impulsar la creatividad de los jóvenes investigadores”
¿Es distinto cuando la proteína es APOE2, que ustedes nombran como la buena?
Eso es. Bueno, es relativo, porque el APOE2 también genera patología, como hiperlipidemia periférica. Al final se trata de hacer un balance.
Yo inicialmente empecé en investigación con conectómica, el estudio de redes cerebrales. Lo hice durante muchos años, pero llegó un momento en que, una vez descubres qué redes están alteradas en la enfermedad, el siguiente paso es preguntarte por los mecanismos biológicos. Es decir, ¿por qué pasa eso?
Actualmente, captamos imágenes cerebrales —ya sea resonancia, PET o imagen molecular— y capturamos lo que ocurre en el cerebro de las personas con Alzheimer. Después, trabajamos para descubrir los mecanismos moleculares. Así pasamos de la conectómica a la proteómica, y de ahí, recientemente, a desarrollar fármacos y tratamientos.Con las técnicas de multiómica, de integración con neuroimagen, lo que hemos conseguido es identificar nuevos candidatos moleculares a nuevas dianas terapéuticas y esas son las que estamos estudiando ahora.
Estudiamos las nuevas proteínas, que tienen mucho potencial terapéutico, y lo que hacemos es desarrollar fármacos que vayan a ellas, se unan y modifiquen su función.

El investigador de Elche Jorge Sepulcre, en el centro de congresos de su ciudad, donde ha participado en el foro sobre enfermedades neurodegenerativas de la Fundación CIEN y la Fundación Reina Sofía / V. L. Deltell
¿Qué opinión le merecen los nuevos tratamientos que ya están empezando a dar frutos?
La gran novedad en tratamientos es que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó hace un par de años los anticuerpos monoclonales contra la proteína amiloide. Hay varias proteínas que se depositan en el cerebro, fundamentalmente la amiloide, pero muchos pensamos que no es la causa, sino la consecuencia de que algo funciona mal.
En mis investigaciones, lo que hemos presentado ahora mismo como gran novedad, es que pensamos que se trata de una alteración de lípidos a nivel metabólico. Aún no tenemos claro cómo, porque de hecho la función principal de APOE es transportar lípidos. Algo pasa en esas rutas de procesamiento, y al final se produce un depósito anormal de ciertas proteínas en distintas zonas del cerebro.
Uno de los últimos tratamientos aprobados va a esas consecuencias: limpia las proteínas de amiloide y funciona bien, se ve que desaparece la proteína en el cerebro. Pero el beneficio cognitivo es modesto; apenas retrasa la enfermedad. Además, no es para todo el mundo: justo quienes más lo necesitan —los APOE4 positivos— lo tienen contraindicado, porque su cerebro responde de forma muy agresiva. Yo creo que es un avance, porque es un tratamiento nuevo y eso siempre hay que celebrarlo, pero no es la solución. Hay que seguir buscando.
“La gran novedad en tratamientos es que los anticuerpos monoclonales limpian la proteína amiloide en el cerebro”
¿Qué importancia tiene que en congresos como el que se celebra en Elche se dé voz a las familias?
Me parece perfecto. De hecho, creo que deberían ser mucho más protagonistas. Yo hice aquí mis primeros pasos profesionales, pero prácticamente toda mi carrera ha sido en EE UU, y allí las familias son actores principales. Creo que ahora sí empiezan a tener ese rol en España también. La Alzheimer’s Association en Estados Unidos es la institución que más dinero destina a proyectos de investigación, aparte del NIH (equivalente al Ministerio de Sanidad o de Ciencia). Aquí veo que vamos en esa línea.
Los familiares deben movilizarse más. El otro día me gustó mucho la intervención de la Asociación Española de Alzheimer; creo que van por el buen camino. El problema es de toda la sociedad, no solo de los pacientes. Hay que enteder que, por ejemplo, con el APOE4, las estimaciones dicen que entre un 10 y un 20 % de la población lo tiene. Eso explica que todo el mundo tenga un padre, madre o familiar con la enfermedad: los casos tardíos son muy frecuentes.
“Los familiares de enefermos de Alzheimer deben ser protagonistas, porque el problema es de toda la sociedad, no solo en los pacientes”
¿Qué valoración hace del congreso?
Este congreso de la Fundación Cien y la Fundación Reina Sofía es una oportunidad única para reunir a los expertos en enfermedades neurodegenerativas en España. Es una red esencial para comunicar resultados e interactuar. A nosotros, los investigadores en el extranjero, nos llaman para compartir las últimas novedades. Todo lo que he presentado no está publicado aún, es súper reciente. Creo que eso estimula mucho a los asistentes, sobre todo a la gente joven de los grupos de aquí: enseguida generan nuevas ideas. Es un congreso que impulsa la creatividad.
Terapias emergentes y ponentes de referencia internacional
Más de treinta expertos internacionales y representantes de asociaciones de pacientes han participado en el Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas que se celebra en Elche, cuyos objetivos son acelerar la investigación, integrar los avances en la práctica asistencial y reforzar la cooperación entre países con el foco puesto en el diagnóstico precoz y el desarrollo de terapias eficaces.
El programa, de cuatro días y estructurado en ocho sesiones científicas y una jornada dedicada al enfoque sociosanitario, ha abordado desde los nuevos biomarcadores hasta la medicina de precisión, pasando por la genética, la neuroimagen avanzada y los mecanismos inflamatorios, o la perspectiva del paciente y las familias en la jornada sociosanitaria. Entre los ponentes más destacados han estado:
- Bart De Strooper (KU Leuven y UK Dementia Research Institute), referente mundial en Alzheimer, presentará avances en terapias génicas antiamiloide para corregir mutaciones, consideradas la punta de lanza terapéutica actual.
- Simon Mead (UCL, Reino Unido) abordará los mecanismos de propagación priónica de las enfermedades neurodegenerativas, clave para nuevos desarrollos terapéuticos.
- Jorge Sepulcre (Yale School of Medicine), investigador ilicitano, expondrá un método innovador que combina tecnologías ómicas e imagen PET para identificar terapias personalizadas.
- Marta Fernández Matarrubia (Hospital Universitario Marqués de Valdecilla) y Eduardo Zimmer (McGill University), referente en el estudio de los astrocitos, analizarán los mecanismos inflamatorios que impulsan la neurodegeneración.
- Pascual Sánchez Juan (CIEN, España), director científico del centro, explicará cómo la combinación de biomarcadores, genética y nuevas terapias está marcando un cambio de paradigma en la investigación del Alzheimer.
- Álvaro Pascual-Leone (Harvard Medical School), líder mundial en neuroestimulación cerebral, y Guglielmo Foffani (Hospital 12 de Octubre, España) presentarán avances en estimulación no invasiva como vía terapéutica.
¿Alguna idea del día de hoy que se lleve para su laboratorio?
Hoy se ha debatido mucho sobre Parkinson. En Yale también tenemos un pequeño proyecto asociado. El problema es similar al Alzheimr: tampoco sabemos la causa aún. Los especialistas están estudiando la proteína alfa-sinucleína. En este caso, los lípidos parecen tener menos importancia, pero ya están avanzando.
A nivel científico-social, ¿cuál cree que podría ser el titular de este congreso?
Creo que vamos a conseguir curar el Alzheimer.
«Hay esperanza con los tratamientos actuales, aunque, siendo honestos, no modifican realmente la enfermedad, solo los síntomas. Pero estamos avanzando en detectar la causa primaria»
¿Es optimista, está convencido?
Sí. Vamos a conseguirlo. Hay esperanza con los tratamientos actuales, aunque, siendo honestos, no modifican realmente la enfermedad, solo los síntomas. Pero estamos avanzando en detectar la causa primaria. Antes estábamos más lejos, porque la hipótesis dominante durante muchos años fue la de la amiloide. Cuando se propuso, hace 30 años, la comunidad científica estaba convencida de que era la causa. Yo mismo venía de ese departamento en Harvard. Pero con el tiempo se vio que era más una consecuencia que una causa. Es cierto que la aparición de los nuevos anticuerpos monoclonales ha obligado a revisitar esa hipótesis, pero sigo convencido —y muchos otros también— de que no es la causa. Aun así, estamos más cerca que nunca de encontrarla.
Clausura del Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas de Elche
El Congreso Internacional de Enfermedades Neurodegenerativas (ICND), que amadrina la Reina Sofía, cerrará su edición en Elche con una jornada vespertina en el Centro de Congresos. El encuentro, organizado por la Fundación Reina Sofía, el Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (CIEN) —dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades—, junto con el Ayuntamiento de Elche y la Sociedad Española de Neurología, pondrá el foco tanto en los avances científicos como en la voz de los pacientes y sus familias.
Programa de la jornada de clausura
- 17:00 – 18:00
- Diagnóstico precoz en enfermedades neurodegenerativas: Utopía o realidad clínica
- (Centro de Congresos)
Presentado por: TBD
- Aitana Sogorb (CAFRS – CIEN)
- María Ascensión Zea Sevilla (CAFRS – CIEN)
- Javier Sáez Valero (Universidad Miguel Hernández de Elche / CIBERNED)
Presentado por: TBD
Asociación de Familiares de Alzheimer de Elche (AFAE)
Asociación Parkinson Elche
Defensor del Mayor de Elche
José Francisco Barragán (Presidente de AFAE)
Esta última mesa redonda está especialmente dedicada a dar voz a los familiares y a las asociaciones de pacientes, con el objetivo de visibilizar sus necesidades y los recursos de apoyo existentes. Con ello, el ICND cerrará su edición en Elche integrando ciencia, asistencia y la perspectiva humana de quienes conviven día a día con estas enfermedades.
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