Aldeas Infantiles SOS prestará apoyo a un total de 4.562 niños y adolescentes en la vuelta al cole «más cara de la historia», con un gasto medio por estudiante de más de 422 euros, un 1,59% más que en 2024. La organización también advierte de que «más de 2,7 millones de niños, niñas y adolescentes afrontan el regreso a las aulas en riesgo de pobreza y exclusión social». Ante esta situación, la organización ayudará a un total de 4.562 menores de edad y a 1.680 familias con el objetivo de que «reciban el acompañamiento y las herramientas que necesitan para hacer frente al curso escolar en igualdad de condiciones con sus iguales».
Este año la vuelta al cole llega con un gasto medio por estudiante de más de 422 euros, un 1,59% más que en 2024, «batiendo un nuevo récord». Esta subida se debe al incremento del precio de los libros de texto y de los uniformes y al auge de los libros digitales o licencias mixtas, lo que evidencia «el impacto que la brecha tecnológica tiene en el aprendizaje» de los chavales más vulnerables.
Lo anterior «compromete gravemente el derecho a recibir una educación de calidad de los más de 2,7 millones de niños, niñas y adolescentes que se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión social», para quienes el regreso a las aulas «conlleva dificultades que no sólo se reducen el gasto de los libros, los uniformes o el material escolar».
Ante esta situación, la organización está preparando la ‘vuelta al cole’ de un total de 4.284 menores, mientras ofrece apoyo a 1.438 familias desde sus 32 centros de día localizados en Galicia (4), Cataluña (4), Madrid (3), Andalucía (6), Castilla-La Mancha (1), Aragón (4), Canarias (7), Valencia (1), Asturias (1) y Baleares (1).
La brecha tecnológica
Aldeas Infantiles SOS reseña como dificultades a las que pueden encontrarse estos chavales la falta de conectividad y acceso a dispositivos digitales, limitaciones de recursos y capacidades para apoyar el aprendizaje en casa, problemas para conciliar la vida familiar y laboral y la falta de cobertura de necesidades básicas como la alimentación.
A lo anterior se añade que puede darse el caso de que «no pueden acceder a actividades extraescolares, deportivas, culturales o sociales», lo que les ubica en «una posición de desventaja a todos los niveles, contribuye a aumentar la desigualdad y dificulta su integración social». Aldeas Infantiles SOS subrayó que «por lo general», estos muchachos «obtienen resultados más bajos en sus estudios, presentan mayores tasas de absentismo y de abandono escolar temprano y tienen una probabilidad más alta de repetir curso».
Al margen de proporcionar libros, ropa y material escolar, Aldeas Infantiles SOS ofrece, en las situaciones más críticas, alimentos mediante ayudas económicas, en los comedores de sus centros de día o entregando artículos de primera necesidad. También se preocupa por la salud mental de los chavales.