«Defender España es defender la vida«, escribió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en sus redes sociales en apoyo a la ONG española Open Arms, dedicada al rescate de migrantes en el Mediterráneo. Ante esto el líder de Vox, Santiago Abascal -que criticó a la organización la pasada semana-, ha elevado el tono contra el jefe del Ejecutivo.
«Es normal que como jefe de la mafia socialista tengas también intereses en las mafias del tráfico de seres humanos. Meterte en la cárcel es lo único más urgente que hundir a los barcos de la invasión islamista«, ha escrito Abascal este sábado en su perfil de ‘X’.
El líder de ultraderecha ha decidido alimentar aún más la polémica este domingo: ha relacionado la noticia de una violación de una niña de 14 años por parte de un menor extranjero no acompañado de 17 años en la ciudad de Madrid con el trabajo de Open Arms con los migrantes que llegan en estos barcos.
¡Una niña!
Una niña víctima de Sánchez, de Open Arms, del bipartidismo, de todos los que hacen política y negocio con la invasión islamista. https://t.co/NBy3flxLGV— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) August 31, 2025
«¡Una niña! Una niña víctima de Sánchez, de Open Arms, del bipartidismo, de todos los que hacen política y negocio con la invasión islamista. Estos son los pasajeros del Open Arms. Hay que echarlos. Hay que hundirlos«, ha reiterado Abascal sin que exista vinculación entre este hecho y los rescates en alta mar.
Mientras tanto, según el líder de Vox, PP, PSOE «y las oligarquías mediáticas, económicas y religiosas» se atreven «a criminalizar a los españoles que reaccionan y se oponen a la invasión». En su opinión, los menores extranjeros «violan a mujeres y a niñas, dan palizas a los abuelos» y «presumen de vivir a costa de los españoles».
Se trata del segundo ataque racista de Abascal contra la ONG y contra los migrantes en menos de una semana: el pasado miércoles afirmó que el navío de Open Arms era un «barco de negreros» y pedía «confiscarlo» y «hundirlo», unas declaraciones que despertaron multitud de críticas por parte de miembros del Gobierno.
Desde Open Arms aseguraron que «ser el objetivo del odio de según quién es un orgullo» y aseveraron que seguirán trabajando «frente al miedo y frente al odio».