Según la última encuesta de SocioMétrica para EL ESPAÑOL, el 63,6% de los ciudadanos opina que el Ejecutivo central tenía la responsabilidad de haber decretado el estado de emergencia y coordinar directamente todos los recursos disponibles para hacer frente a la crisis incendiaria.
Esta percepción crítica hacia la gestión gubernamental se agudiza cuando se analiza la distribución del voto.
Los datos revelan una marcada polarización: mientras apenas el 32% de los votantes del PSOE considera que debió decretarse el estado de emergencia, este porcentaje se dispara hasta el 86,4% entre los votantes del PP y el 89% entre los de Vox.
Los electores de Sumar son los que menor respaldo muestran a esta medida con sólo un 12,5% favorable.
Hay que aclarar que el estado de emergencia significa que el Gobierno asuma la dirección única de la crisis. La Ley de Protección Civil establece que en su nivel 3, cuando la magnitud del desastre lo requiere, es el Estado quien debe tomar el mando y coordinar todos los recursos disponibles.
Sin embargo, el Gobierno de España no vio oportuno activar ese régimen especial y se ciñó al Plan Estatal de Emergencias por el que no se llegó a superar la Fase de Preemergencia (Situación 1). Así, las competencias se han quedado en las CCAA con apoyo puntual del Estado.
La encuesta pone también de manifiesto que el 56,7% de los españoles atribuye al Gobierno la mayor responsabilidad en la insuficiencia de medios para la lucha contra los incendios y la tardanza en su extinción. El 37,1%, en cambio, responsabiliza a las Comunidades Autónomas.
Una percepción que se acentúa significativamente entre las mujeres (63,2%) en comparación con los hombres (50,6%).
La división por preferencia electoral revela nuevamente profundas discrepancias: el 81,2% de los votantes del PP y el 90,1% de los de Vox culpan al Gobierno, cifras que contrastan dramáticamente con el 20,5% de los votantes del PSOE y el escaso 3,6% de afines a Sumar que comparten esta visión.
Catástrofes, cuestión de Estado
En lo que se refiere a la gestión de incendios, si hay algo en lo que la brecha política es levemente menos acentuada es en la categorización de los desastres naturales.
El 70,8% de los ciudadanos cree que catástrofes como las inundaciones, la erupción del volcán de la Palma o los incendios forestales deberían tratarse siempre como cuestiones de Estado, bajo mando del Gobierno central.
El 90,1% de los votantes del PP y el 94,3% de los de Vox respaldan esta centralización junto al 46,2% de los simpatizantes del PSOE y el 20,5% de Sumar.
Pero más allá de la gestión concreta de los fuegos forestales, el sondeo de SocioMétrica muestra un debate de fondo sobre el modelo territorial. Un 61,8% de los encuestados considera que, tras episodios de falta de coordinación como los vividos en la pandemia de la Covid o en la crisis incendiaria, deberían devolverse competencias al Estado.
Es decir, para la mayoría de los españoles falla el Estado autonómico en lo que respecta a la gestión de catástrofes. Sólo un 24,5% cree que el modelo autonómico es un éxito que únicamente necesita ajustes menores.
Finalmente, la encuesta también aborda la percepción sobre la escalada de reproches entre el Gobierno y el PP durante la crisis de los incendios. El 56,3% de los ciudadanos atribuye al Ejecutivo la mayor culpa de esta crispación, frente al 35% que responsabiliza al Partido Popular.
Por su parte, más de dos tercios de los votantes del PSOE, Sumar y Podemos culpan de ello al PP, mientras que entre los simpatizantes de la derecha el porcentaje que responsabiliza al Gobierno supera el 80%.
Ficha técnica
Se han realizado 1.100 encuestas a españoles con derecho a voto, sistema CAWI-Panel entre los días 26 a 29 de agosto de 2025. La muestra se ha equilibrado en fases sucesivas mediante cuotas de sexo, edad, provincia, y recuerdo de voto. La convergencia por interacción no cruzada para el total nacional es del 97% (no procede error muestral teórico por tratarse de un muestreo no probabilístico). El estudio ha sido realizado por la empresa SocioMétrica, miembro de I+A y dirigida por Gonzalo Adán, doctor en Psicología Social y DEA en metodología de las ciencias del comportamiento.