Son mi personalidad. Me las pongo para ir de cita

Pasear por una ciudad como Barcelona es sumergirse en una vorágine de estilos. Formas de ver la vida, de interpretarla y de hacerla propia. La manera de expresarse de cada persona es única y la moda siempre ha sido una manera de canalizarlo. De sentirse cómodo en la piel, de decirle algo al mundo con aquello que eliges. No tiene por qué ser nada y a la vez puede serlo todo. La identidad es algo reajustable, que evoluciona, así como el estilo. Cada uno encuentra cuál su vía para decirle al mundo quién es. Y ahí el fútbol se ha colado por las rendijas de armario.

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