Con el regreso de las clases a la vuelta de la esquina, muchas familias buscan formas ingeniosas de ahorrar en material escolar. Además de reducir el gasto, algunas de estas prácticas fomentan la sostenibilidad.
Los más ‘manitas’ optan por borrar la tinta de los libros de años anteriores con una plancha, un secador de pelo o, incluso, un mechero. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que la tinta del boli debe ser borrable.
Algunos padres llegan a fabricar cuadernos con folios sueltos o anillar las hojas limpias de los cuadernos de otros años. ¡Impresionante!
Los precios del material escolar y de los libros aumentan con los años y son cada vez más los padres que buscan alternativas nunca vistas. ¡No te lo pierdas en el vídeo de arriba!