Fermín López sigue en el epicentro de la actualidad barcelonista. El FC Barcelona está a la espera de que el jugador tome una decisión respecto a la oferta del Chelsea, pero el tiempo pasa y esta situación debería estar cerrada, en alguno de los dos sentidos, antes del partido frente al Rayo Vallecano a domicilio de este domingo (21:30 horas), porque Hansi Flick no quiere dejar correr más el reloj.
El técnico alemán, que empieza a impacientarse por la situación, quiere tener las cosas claras sobre el futuro del jugador en la preparación del duelo frente a los madrileños. Aunque el mercado se cierra el lunes 1 de septiembre a las 23.59 h., ni él ni el Barça están por la labor de esperar hasta el último instante para conocer si Fermín continuará vistiendo esta temporada la camiseta blaugrana o acaba efectuando su traspaso rumbo a Stamford Bridge.
Aunque se esperaba que el jugador, según pudo saber SPORT desde su entorno más cercano y el propio club, emitiera un comunicado para esclarecer su situación, la publicación no llegó ayer viernes por movimientos de última hora entre las partes implicadas que hicieron que se paralizara el mensaje previsto, dejando paso a una incertidumbre creciente que sigue pesando sobre el club azulgrana, optimista con la continuidad del jugador que podría pronunciarse antes del entrenamiento matutino.
Recordemos que, en caso de que Fermín diera el sí a los ‘blues’, el Barça pasaría a engrosar una enorme cantidad de dinero. La última oferta de la que ha tenido constancia este diario por el futbolista es de 65 millones de euros, aunque desde el club no se han planteado aceptarla todavía a la espera de saber qué quiere hacer el canterano.
El tiempo se agota
El futbolista está envuelto en un mar de dudas, mientras continúa en la dinámica del primer equipo. Fermín llegó ayer por la mañana a la Ciuat Esportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí con normalidad para entrenarse antes de comunicar la dirección deportiva su determinación final en una charla que no llegó. El jugador trabajó con el resto de compañeros, igual que durante toda la semana.
En definitiva, en el Barça se vive una calma tensa con Fermín. Su marcha sería un golpe duro para Hansi Flick, así como para gran parte de la afición culer. Una venta dolorosa, pero que al Barça le vendría de maravillas para mejorar su economía rumbo del esperado 1:1 de la Liga, aunque tampoco sería suficiente.