¿Realmente sirven las Áreas Marinas Protegidas (AMP) para preservar sus recursos? La respuesta es que, cuando se trata de elevados niveles de protección, sí dan resultado. Así lo han demostrado dos trabajos científicos que han utilizado satélites de alta precisión para demostrar que las zonas con mayor protección están disuadiendo la pesca ilegal, a pesar de que buques pesqueros industriales continúan infiltrándose en áreas marinas protegidas (AMP) de todo el mundo.
Los hallazgos de los dos nuevos estudios, publicados en la revista Science, sugieren que las AMP pueden reducir la pesca industrial si se cuenta con la inversión y la regulación adecuadas. Además, la tecnología de satélites emergente puede ser una herramienta clave para monitorizarlas y aplicarlas de manera más efectiva.
El primer estudio se centró en 455 AMP ubicadas en zonas económicas exclusivas de países costeros. Eran áreas clasificadas como «altamente protegidas» y «totalmente protegidas», en las que se prohíbe explícitamente la pesca industrial.
Detección de buques: el SAR contra el SIA
Los autores analizaron datos del Sistema de Identificación Automática (SIA), que rastrea la posición de los buques. Las señales se transmiten a receptores costeros y satélites en tiempo real, y algoritmos de inteligencia artificial permiten saber cuántos barcos están pescando en un determinado momento y lugar. Ahora bien, el SIA tiene sus limitaciones: no todas las embarcaciones están obligadas a usarlo, no es fiable en zonas con mala recepción de señal y puede manipularse para evitar ser detectados.
Mapa mundial de las Áreas Marinas Protegidas / MCI
Por este motivo, los investigadores recurrieron a otra fuente de información: las imágenes de radar de apertura sintética (SAR) recopiladas por la constelación de satélites Sentinel-1.
«El SAR detecta las embarcaciones enviando pulsos de radar a la superficie del océano y midiendo las señales reflejadas», explican los autores. «Los algoritmos de aprendizaje automático identifican las embarcaciones a partir de estos patrones de reflectancia y las clasifican como embarcaciones pesqueras o no pesqueras. Estos algoritmos detectan la mayoría de las embarcaciones industriales (aquellas de más de 15 metros de eslora) independientemente de si su AIS está activo».
Para hacerse una idea de la eficacia de este sistema, baste decir que el AIS no detectó casi el 90% de los buques pesqueros que sí localizó el SAR.
“Ningún conjunto de datos puede resolver por sí solo el desafío de monitorizar la actividad pesquera en el mar; cada uno tiene sus puntos ciegos”, afirma el coautor Juan Mayorga, científico de datos marinos del programa Pristine Seas de la National Geographic Society y la Universidad de California en Santa Bárbara (EE. UU.).

Los buques deben llevar un sistema automático de posición que a veces no es eficaz / Agencias
“Al fusionar el rastreo AIS con imágenes de radar satelital e IA, estamos mucho más cerca de obtener una visión completa de la actividad humana en el océano”, agregó.
Su análisis sugiere que la pesca no autorizada fue escasa en la mayoría de las AMP durante el período de estudio de cinco años (2017-2021): «En promedio, estas AMP solo tenían un buque pesquero presente por cada 20.000 kilómetros cuadrados durante el paso del satélite, una densidad nueve veces menor que la de las aguas no protegidas de las zonas económicas exclusivas».
«Dado que las áreas marinas estrictamente protegidas desalientan la pesca ilegal, los peces son mucho más abundantes dentro de sus límites, producen muchas más crías y ayudan a repoblar las zonas circundantes», afirma el coautor, Enric Sala, conservacionista y fundador de Pristine Seas. «En otras palabras, la industria pesquera se beneficia del cumplimiento de las normas», añadió.
Pocas AMP altamente protegidas
El problema, sin embargo, es que existen pocas Áreas Marinas Protegidas con un rango lo suficientemente estricto como para que dicha conservación sea eficaz. El profesor Boris Worm, de la Universidad de Dalhousie (EE. UU.), afirma que las AMP con este nivel de protección representan menos del 10 % del total.
El problema radica en que las AMP con alto nivel de protección representan menos del 10 % del total mundial
El segundo estudio aprovechó el mismo conjunto de datos SAR y los modelos de aprendizaje profundo, pero analizó la actividad pesquera en 6.021 AMP con un rango de protección más amplio, es decir, incluyendo las que tienen mucha o poca protección. Los autores detectaron buques pesqueros industriales en el 47 % de ellas entre 2022 y 2024.
“Además, la intensidad pesquera (medida como el número de horas de pesca) en las áreas protegidas a menudo fue igual o superior al observado en áreas cercanas no protegidas”, señala Worm en un artículo relacionado publicado en Science.

Solo las AMP de alta protección presentan resultados satisfactorios / Shutterstock
Añade que estos resultados son “parcialmente consistentes” con los hallazgos del primer estudio, ya que el esfuerzo pesquero fue menor en áreas con protección más estricta.
“Sin embargo, análisis más profundos sugieren que la presencia de patrones de pesca industrial en las AMP está más relacionada con el tamaño y la lejanía del área protegida, que con su categoría de protección”, añade.
Menos del 1% del océano estaba formalmente protegido en el año 2000; esta cifra aumentó al 8% en 2025
Menos del 1% del océano estaba formalmente protegido en el año 2000. Esta cifra aumentó al 8% en 2025. Worm sugiere que las diferencias en los hallazgos de los estudios podrían explicarse en parte por el esfuerzo para expandir rápidamente las AMP.
“Muchas AMP se han establecido rápidamente sin sólidas regulaciones de protección, consultas significativas con las partes interesadas locales ni una capacidad de gestión adecuada”, escribe Worm.
“En algunos casos, esto ha dado como resultado zonas que solo están protegidas sobre el papel, pero sin efectos reales en la práctica. Esto es importante ante los esfuerzos en curso por expandir la cobertura de las AMP a al menos el 30% del océano para 2030”.