Alibaba ha desarrollado un nuevo chip de inteligencia artificial (IA) especialmente diseñado para abarcar una gama más amplia de tareas de inferencia. Este nuevo semiconductor, actualmente en pruebas, es un esfuerzo más de las compañías del gigante asiático para hacer frente a las restricciones impuestas por EEUU.
El chip, sobre todo, y según avanza ‘The Wall Street Journal’, está creado para cubrir el hueco de Nvidia en China, después de que Washington siga limitando a Pekín el acceso a los semiconductores más avanzados de la tecnología estadounidense.
En este sentido, y aunque los expertos afirman que China aún está lejos de ser capaz de fabricar chips que compitan con los productos estadounidenses más avanzados, las empresas están ideando sustitutos para el H20 de Nvidia.
Y es que, cabe recordar que en julio, el presidente Trump autorizó a Nvidia a reanudar las exportaciones de este modelo al gigante asiático, pero poco después, Pekín indicó a las compañías que no compraran los chips por ahora, alegando posibles riesgos de seguridad que, según Nvidia, no existen.
De hecho, en los últimos resultados de la empresa con sede en Santa Clara, China ha sido la gran preocupación de los inversores, ya que las previsiones para los próximos meses no asumen «ningún envío del chip H2O» al país.
«China representa una gran oportunidad para Nvidia, pero también una fuente de incertidumbre debido a la interferencia política de ambas partes», valora Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
Es más, tal y como explica Josh Gilbert, analista de mercados de eToro, «sin ventas de chips H20 registradas en el trimestre, Nvidia se enfrenta a un campo de batalla geopolítico cada vez más complejo que está limitando uno de sus mayores mercados. Esa debilidad quedó más que compensada por la creciente demanda de los hyperscalers estadounidenses, pero pone de relieve hasta qué punto Nvidia depende de un puñado de clientes».
Por ello, y a diferencia de los anteriores procesadores de Alibaba producidos por TSMC en Taiwán (a quien Washington ha impedido que fabrique para Pekín), el nuevo chip se fabrica en China, y está diseñado para la inferencia de IA -la aplicación de modelos ya entrenados- y no para el entrenamiento, que aún depende de sistemas Nvidia de alta gama.
Otra empresa local que también busca cubrir el espacio de Nvidia es MetaX, la startup de Shanghái, que está solucionando los cuellos de botella utilizando una tecnología de generación anterior para fabricar su nuevo chip. Esto, sin olvidar a Huawei Technologies y sus chips de inteligencia artificial Ascend.
Sea como fuere, si bien el CEO de Nvidia ha afirmado que los ingresos de China podrían superar los 50.000 millones de dólares el próximo año, si se retrasa la venta de chips en China, «esto le dará tiempo a China para desarrollar sus propios chips nacionales, lo cual representa una amenaza existencial constante para el dominio tecnológico de Nvidia», enfatiza Brooks.
Una opinión compartida con Dan Coatsworth, analista de inversiones de AJ Bell, quien también cree que «cuanto más tiempo se le impida a Nvidia acceder a China para su tecnología de punta, mayor será la probabilidad de que el país asiático encuentre alternativas. Esto probablemente se logrará invirtiendo más en I+D en fuentes nacionales y desarrollando productos que compitan con los que ya están disponibles en EEUU».