El futuro de Fermín López (22 años) se va aclarando aunque todavía sigue abierto. El jugador internacional mantiene que prefiere quedarse en el Barça, pero el Chelsea intensificó en las últimas horas su ofensiva por el andaluz. Ayer, según fuentes cercanas al futbolista, preparó una primera propuesta formal que rondaba los 50 millones de euros más bonus, una cifra que queda muy lejos de las pretensiones del Barcelona, que se mantiene firme porque quiere quedarse con el mediapunta de El Campillo. En cambio, en Stamford Bridge, a pesar de que paralelamente siguen firmando a otros jugadores de ataque, consideran prioritario al canterano culé y lo tienen en lo más alto de la lista. La presión es fuerte, lo quieren sí o sí, pero la respuesta de Flick y Deco sigue siendo contundente: Fermín no está en venta.
En la ciudad deportiva del Barça conocen de primera mano el interés inglés y las dudas que en algún momento asaltaron al jugador. El atractivo económico de la Premier League es indudable: el Chelsea le ofrece un contrato muy superior a su actual ficha en el Barça, además de la posibilidad de ser importante en un equipo en reconstrucción constante y que viene de ganar la Conference League y el Mundial de Clubs la pasada temporada. Sin embargo, la voluntad del club azulgrana ha quedado clara. Si ayer se hablaba de que solo escucharían ofertas a partir de 70 millones, ahora la cifra mínima se eleva hasta los 90. Una manera de enviar un mensaje rotundo: Fermín es intransferible, salvo que llegue una propuesta absolutamente irrechazable.
El canterano, mientras tanto, vive el proceso con cierta incomodidad. No está atravesando días fáciles. Ha compartido la situación con su familia y con las personas más cercanas, intentando no perder el foco en lo estrictamente deportivo. Y es que Fermín mantiene que quiere vestir de azulgrana. El corazón culé pesa mucho en su decisión: cumplió el sueño de debutar y consolidarse en el primer equipo, y la temporada pasada fue decisivo para conquistar el triplete doméstico con actuaciones de gran nivel y goles en momentos clave. Siente que su historia en el Barça apenas empieza a escribirse y que este curso, bajo las órdenes de Hansi Flick, puede ser todavía más trascendental en un proyecto que ilusiona al vestuario y a la afición.
El Chelsea, sin embargo, no se rinde. El club inglés llegó a dar un plazo de 48 horas al jugador para responder a la oferta, un ultimátum que venció sin que Fermín diera el paso. Eso no significa que vayan a desistir: en Londres saben que el mercado aún no ha acabado y confían que la insistencia pueda acabar inclinando la balanza. Los ‘blues’ tienen músculo financiero y no les tiembla el pulso a la hora de invertir en jóvenes talentos.
En el Barça, Deco y Flick coinciden en que dejar salir a Fermín sería un error deportivo difícil de justificar a pesar de las urgencias económicas. El técnico alemán ve en él un centrocampista total, capaz de llegar al área, trabajar sin balón y ofrecer un plus competitivo en partidos de máxima exigencia.
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Así, el escenario se mantiene en equilibrio: un Chelsea que aprieta, un Barça que se blinda y un Fermín que resiste. El desenlace dependerá de cuánto esté dispuesto a invertir el club londinense y de la fortaleza del propio futbolista para mantenerse fiel a su sueño. Hoy por hoy, la balanza se inclina hacia la continuidad en el Camp Nou, pero en un mercado tan volátil como el actual, nada puede darse por cerrado hasta el lunes a las 23.59.