En un momento en el que Estados Unidos vive un auge de los valores tradicionales y TikTok se apunta a la tendencia con los polémicos vídeos de ‘tradwives’ -abreviatura de ‘traditional wife’, o esposa tradicional, aquellas mujeres que abrazan y promueven los roles de género tradicionales, enfocándose en el hogar, la cocina, la crianza de los hijos y el servicio al esposo-, todo el país se ha escandalizado tras ver la portada del nuevo disco de Sabrina Carpenter, que se titula ‘Man’s Best Friend‘ (el/la mejor amigo/a del hombre). En la imagen aparece la cantante de 26 años con un minivestido negro, mientras un hombre, al que no se le ve la cara, le coge del pelo, insinuando un acto sexual.
La polémica se desató cuando la joven anunció que su séptimo álbum se publicaría este viernes 29 de agosto, poco más de un año después de convertirse en la estrella del verano con ‘Espresso’ y su disco ‘Short n’ Sweet’, y las opiniones se dividieron entre aquellas personas que consideraban que esa portada era sarcástica y reivindicativa, y aquellas que acusaron a la artista de sexualizarse y de querer promover la sumisión de las mujeres a través de ese tipo de imágenes. Poco después, la artista respondió a las críticas compartiendo otras portadas alternativas del disco que, en este caso, como ella misma apuntó con ironía, estaban «aprobadas por Dios».
Bailes polémicos
Esta no es la primera vez que Carpenter genera polémica por sus actuaciones y alegatos a favor de la sexualidad. Durante su gira ‘Short n’ Sweet Tour’, que, de hecho, pasó por Barcelona de la mano del Primavera Sound, la artista hacía coreografías provocativas y vestía prendas como bodys con corsé y lentejuelas brillantes, ligueros y camisones de encaje. Aunque el momento que más llamaba la atención del concierto era con la canción ‘Juno’, un tema pop sobre el embarazo, en el que, tras pronunciar la frase «Have you ever tried this one?» (¿Alguna vez has probado esta?, en español), recreaba sus posturas sexuales favoritas sobre el escenario.
«Siempre me hace mucha gracia cuando la gente se queja”, aseguró Carpenter a la revista ‘Rolling Stone’. «Dicen: ‘Solo canta sobre esto [sobre sexo]’. Pero esas son las canciones que has popularizado. Se nota que te encanta el sexo y estás obsesionado con él«, apuntó la artista. «Hay muchos más momentos que las posturas de ‘Juno’, pero esos son los que publicas y comentas cada noche. No puedo controlarlo. Si vienes al espectáculo, también escucharás las baladas, los números más introspectivos. Encuentro ironía y humor en todo eso, porque parece ser un tema recurrente«, añadió la ex-estrella Disney.
‘Provocaciones’ de otras artistas
De hecho, no es la primera intérprete -mujer- acusada de inmoralidad sexual en la cultura pop. En 1992, Madonna lanzó el comentado libro ‘Sex‘, de fotografía erótica, que incluía imágenes explícitas de la cantante y otros personajes. A través de esta obra, la artista mostraba sus fantasías, con escenas de sexo explícito, tríos, posados sexuales y recreación del BDSM. En su momento, artistas como Britney Spears y Christina Aguilera también dejaron de lado sus personajes de ‘chica buena’ y adoptaron estilos más sensuales, que generaron controversia.
También Miley Cyrus vivió el conservadurismo en las críticas cuando se alejó de su imagen de ‘chica Disney’ y apostó por su carrera en solitario rompiendo por completo con ‘Hannah Montana’. La primera canción de esta nueva era fue ‘We Can’t Stop’, donde hacía una apología del uso de las drogas y del sexo. El escándalo creció aún más cuando poco después apareció desnuda en el videoclip de ‘Wrecking Ball’.
Incluso, a nivel nacional, Aitana tuvo que enfrentarse hace dos años a los comentarios en contra de sus bailes, que muchos calificaron como «provocativos«, sobre el escenario durante la canción ‘mi amor’, donde movía el culo como a ella le daba la gana. La artista respondió a los mensajes durante la gira ‘alpha’: «De la canción no os voy a decir nada, solo que en la vida os sintáis libres de hacer lo que realmente os dé la gana».
Auge de los valores tradicionales
La polémica de Carpenter se produce en un contexto social en Estados Unidos marcado por los constantes ataques a los derechos reproductivos y el acceso a anticonceptivos. Recientemente, el gobierno de Trump decidió destruir anticonceptivos por valor de 9,7 millones de dólares, unos suministros que ya estaban adquiridos y listos para ser enviados a regiones frágiles o afectadas por conflictos.
Sabrina Carpenter actúa durante la última edición de los premios Grammy / CAROLINE BREHMAN / EFE
La administración también canceló esta semana una subvención de millones de dólares para un programa de educación sexual de California, después de que los educadores se negaran a eliminar del plan de estudios las referencias a la identidad de género, las personas trans y de género no binario. El programa tenía como objetivo ayudar a prevenir los embarazos infantiles no deseados y las enfermedades de transmisión sexual. Asimismo, EEUU está viviendo un auge de modelos tradicionales de maternidad y la figura de las ‘tradwives’ (esposas tradicionales, en español).
En la entrevista con ‘Rolling Stone’, Carpenter también abordó la realidad de ser mujer en la industria musical. «No quiero ser pesimista, pero siento que nunca he vivido en una época en la que las mujeres hayan sido tan desprestigiadas y escrutadas en todos los sentidos«, expresó. «Estamos en un momento tan extraño en el que pensarías que es poder femenino y mujeres apoyando a mujeres, pero en realidad, en el momento en el que ves una foto de alguien con un vestido en una alfombra roja, tienes que decir todo lo malo que se te ocurre sobre ella en cuanto lo ves», denunció.
Suscríbete para seguir leyendo