Carlos Alcaraz sigue a toda marcha y ya está en los octavos de final del US Open tras superar al italiano Luciano Darderi (6-2, 6-4 y 6-0) en una hora y 44 minutos de partido. Como en sus primeros dos compromisos, el murciano superó sin dificultad alguna su nueva prueba en el camino y ya mira a la segunda semana de competición, pese a tener que ser atendido por problemas en su rodilla derecha.
Son ya ochenta triunfos en torneos Grand Slam, con un récord de 80-13 con el que iguala a Rafa Nadal y queda solo por debajo de McEnroe y Borg (80-12) como el tenista en convertirse ochentero con menos partidos necesitados. A sus 22 años y tres meses de edad, el murciano sigue rompiendo récords en busca de volver a alzarse con el título que consiguió en 2022.
Un año en el que consiguió alzarse con su primer Grand Slam y que acabó con 57 triunfos en total, los mismos que ya acumula en este 2025 de ensueño, en el que espera poder coronar con el título en Flushing Medows. Para ello, el camino es inmejorable por el momento, con una nueva demostración de estar disfrutando de su madurez total en el juego.
Solo la distracción por las dudas físicas que notó en su rodilla derecha a mediados del segundo set hicieron que Darderi pudiera entrar en partido, aunque tras ser atendido por el fisio, borró de un plumazo cualquier preocupación con un parcial de siete juegos consecutivos que decantaron definitivamente el partido a su favor.
SUPERIORIDAD INSULTANTE
De buen inicio ya demostró que su momento de juego está muy por encima de los rivales de la primera semana de torneo, tomando ventaja ya muy pronto en el marcador. Solo dos puntos cedió con su servicio en un primer set que no llegó ni a la media hora de juego, siguiendo con el guion que demostró el pasado miércoles ante Bellucci.
No cambió demasiado el segundo set, que empezó de la misma manera, aunque el cuarto juego notó algo en su rodilla derecha al caer tras el servicio. Pidió la presencia del fisio y la desconexión fruto de ello la supo aprovechar Darderi, que se volvió a meter en el marcador recuperando la rotura y rompiendo por primera vez en el torneo el saque de Alcaraz.
Alcaraz fue atendido por el fisio / X
Un masaje y como nuevo, o eso pareció. Rotura contundente, segundo set en el bolsillo y rosco sin concesiones en el tercer set. Swing ya rutinario en Nueva York y rumbo a octavos de final, donde espera ya al francés Arthur Rinderknech o Benjamin Bonzi.
SIN PREOCUPACIÓN
«Sentí algo en la rodilla que no funcionaba bien. Después de 5 o 6 puntos, se me pasó. Pedí ir al fisioterapeuta solo para que me cuidara la rodilla porque faltaba un set; tenía que estar listo y sentirme bien físicamente. Precaución. Voy a hablar con mi equipo, pero no me preocupa» aseguró tras el partido Alcaraz, despejando las dudas con la mirada ya puesta en la segunda semana de competición.