Fitch ha confirmado la calificación de incumplimiento del emisor (IDR) a largo plazo de Ryanair Holdings en ‘BBB+’, al tiempo que ha mejorado su perspectiva ‘positiva’ ante la expectativa de que «mantendrá un sólido perfil financiero, que probablemente sea consistente con una calificación de categoría ‘A-‘».
De hecho, la agencia ha explicado que esto se sustenta en el sólido desempeño operativo de la aerolínea y la generación positiva de flujo de caja libre (FCF), a pesar del aumento en la inversión en capital. «Su bajo apalancamiento se refleja en una posición neta de caja en los dos últimos ejercicios y en las previsiones de Fitch».
Fitch también ha apuntado que reconoce la competitiva estructura de costes de Ryanair, «con una inflación de costes unitarios solo moderada en lo que ha sido un entorno operativo complejo para muchos competidores».
Además, desde la calificadora han subrayado que consideraría una mejora si el apalancamiento del EBITDAR se situara claramente por debajo de 1,0 veces a medio plazo, con una posición de caja neta sostenida.
«Esto también dependerá de la estrategia de financiación de Ryanair para el nuevo pedido del Boeing MAX-10, con un pico de entregas tras el ejercicio fiscal que finaliza en marzo de 2028″, han añadido desde Fitch.
Al cierre del ejercicio 2025, el apalancamiento de Ryanair en términos de EBITDAR se ha situado en 1,0 veces y la compañía se ha mantenido en una posición neta de caja.
«Prevemos que el EBITDAR seguirá creciendo en los próximos tres años, impulsado por el aumento de la capacidad y la recuperación de las tarifas aéreas en el ejercicio 2026. También prevemos que la compañía generará un FCF positivo hasta el ejercicio 2028, a pesar de los aumentos previstos en la inversión en capital», han anticipado desde la agencia.
Por otro lado, Ryanair prevé alcanzar los 215 millones de pasajeros en el año fiscal 2027, con el apoyo de una flota objetivo de 655 aviones, incluyendo 210 Boeing 737-8200 «Gamechangers», cuya entrega se completará para el verano de 2026.
«El crecimiento adicional hasta los 300 millones de pasajeros para el año fiscal 2034 se sustenta en el pedido de 2023 de 300 Boeing 737 MAX-10, que pretende reemplazar aproximadamente el 50% de sus aviones más antiguos». Así, la previsión de la calificadora incluye pagos anticipados de entre 1.500 y 2.000 millones de euros para este pedido.
«La compañía espera las primeras entregas del MAX-10 en 2027, lo que resultará en un aumento de la inversión en capital hasta los 2.800 millones de euros en el año fiscal 2028, en comparación con la media de 2.100 millones de euros entre los años fiscales 2026 y 2027″, han concluido en Fitch.