Junio, julio, agosto y septiembre son los meses en los que más accidentes se producen en el mar con embarcaciones de recreo como protagonistas, según las estadísticas de Salvamento Marítimo, y el error humano es una de las principales causas. Por ese motivo, la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Transporte, y Salvamento Marítimo realizan cada verano una campaña de seguridad náutica de recreo en la que recuerda, entre otros factores, que «hay muchos ‘mitos’ relacionados con la navegación» que hacen pensar que «dirigir una embarcación es más fácil que montar en bicicleta» y no es así. En Canarias, uno de los principales es la creencia de que el mar siempre está bueno.
La reciente muerte de una mujer de 34 años en Denia después de haber sufrido graves cortes por la hélice de su yate al caer de un yate en Valencia ha vuelto a poner el foco en la necesidad de adoptar medidas de prevención en el mar para evitar desgracias, precauciones que están recogidas en la guía Consejos prácticos de seguridad en actividades náuticas publicada por Salvamento Marítimo.
Cantos de sirena
Con el lema ‘Mitos que hacen aguas’, la Dirección General de la Marina Mercante anima a la ciudadanía a hacer «oídos sordos a los cantos de sirena» de quienes menosprecian los riesgos y atender «la ley del mar», y recordando que cada uno es responsable de su seguridad y que esta depende del cumplimiento de «las normas establecidas antes y durante la travesía». La mayoría de los incidentes registrados en el mar durante los últimos años tienen relación directa con fallos de prevención, imprudencias y desconocimiento de las normas básicas de navegación, según esta guía, y las causas principales fueron la avería mecánica, seguida de la falta de combustible, los abordajes y las caídas al mar.
Ignacio Gallego, el capitán marítimo de Las Palmas y máximo representante de la Marina Mercante en la provincia, explica que esta campaña se centra cada año en un aspecto distinto relacionado con la seguridad marítima y que, mientras que el año pasado se centró en la importancia de contar con los medios de comunicación en el mar adecuados y llevar radio para no depender del móvil, en esta ocasión se ha escogido el tema de los mitos que hacen que se relajen las precauciones.
Aficionadas al padle surf en una playa del sur de Gran Canaria / Andrés Cruz
Uno de ellos, que se da mucho en Canarias, añade, es la creencia de «que el mar siempre está bueno y la falsa creencia de que no puede empeorar rápidamente». Por eso se insiste en la campaña en que hay que seguir los partes meteorológicos oficiales y siempre llevar el equipo de comunicación adecuado. «El problema es que cuando estás en el mar estás solo hasta que vengan a buscarte y los móviles no son fiables, se mojan, se estropean o pierden cobertura».
Además, siempre «hay que avisar cuando se sale a la mar» para que pueda alertarse en el caso de que no se regrese.
Padle surf
La costa de las islas se han llenado en los últimos años de kayak y las tablas de padle surf, dos embarcaciones de recreo que no están sujeta a registro ni matriculación, pero que están consideradas de recreo, por lo que su uso requiere la adopción de medidas de seguridad, recuerda el capitán marítimo de Las Palmas. De hecho, apunta a que son frecuentes los rescates en el mar de personas que han sido arrastradas por la corriente en sus tablas o canoas, aunque no ha ocurrido nada grave.
En 2024, Salvamento Marítimo intervino en incidentes con 143 embarcaciones de recreo en Canarias y según Gallego, suponen «el 50%» de las incidencias.
«El mar es un terreno del que se puede y se debe disfrutar, pero con el respeto que merece», apostilla el representante de la Marina Mercante en la provincia de Las Palmas.
Consejos
La guía insiste en la necesidad de un mantenimiento preventivo de las embarcaciones revisando los sistemas de propulsión, llevando combustible suficiente y comprobando los equipos de seguridad antes de zarpar. Otro de los puntos destacados es el uso de chalecos salvavidas, que puede aumentar en un 80% las posibilidades de supervivencia.
El documento también hace hincapié en la importancia de la formación de los patrones. Muchos accidentes en el mar se deben a la falta de conocimientos sobre maniobras, navegación en condiciones adversas y protocolos de emergencia. Por ello, se recomienda reforzar la capacitación y, en el caso de los nuevos navegantes, comenzar con travesías cortas y supervisadas.
El exceso de confianza, junto con el consumo de alcohol, continúa siendo otro de los factores de riesgo en el mar. Salvamento Marítimo recuerda que la normativa es clara: navegar bajo los efectos del alcohol está prohibido, del mismo modo que conducir un vehículo en carretera.
Otras de las exigencias -que se han resumido en un folleto de seguridad náutica que forma parte de la campaña de este año- es la prohibición del bow riding (sentarse en proa con las piernas colgando) o la obligación de usar una escala para los baños en el mar y dejar siempre a un adulto a bordo, entre otras.
Suscríbete para seguir leyendo