No me cambiaría por una persona que pudiese andar

En un mundo que a menudo busca respuestas inmediatas y se pregunta
el «por qué» de las adversidades, Lola González
Pinto
 surge como un faro de respuestas.  «Cuando te vas haciendo mayor, pues aprendes a entender que esto es lo que lo que te ha tocado y que, en vez de preguntarme que por qué me ha tocado a mí, igual me tengo que preguntar para qué», cuenta Lola en La Linterna de la Iglesia. Tiene parálisis cerebral que afecta sus piernas y un brazo, y su objetivo es que su situación ayude a «dar visibilidad a mi situación». 



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