Teresa Borges y Antonio Niz rememoraron anoche en el parque José Ramírez Cerdán la figura de José Borges Cabrera en el emotivo pregón de las fiestas de San Ginés dedicacadas a un hombre bueno, honesto, emblema de la cultura indular, fundador y director de la Parranda Marinera Amigos de Portonao, que falleció a los 91 años el pasado febrero.
Ante una nutrida presencia de público, fue su hija Teresa la encargada de leer el pregón, mientras que Antonio Niz, miembro de Amigos de Porto Nao realizó un recordatorio de todos los integrantes que ha pasado por la parranda y que han fallecido o ya no continúan en ella.
En su lectura, Teresa agradeció el homenaje póstumo que Arrecife realiza a su padre en las fiestas patronales de la capital de Lanzarote y esbozó la semblanza de «José Borges Cabrera, más conocido como Pepe Borges o como él mismo decía, Pepe el de Benita, siempre llevando a su madre en el corazón».
Pregón de San Ginés, en Arrecife / LP/DLP
Recordó su nacimiento el 21 de enero de 1934 en esta ciudad, el Puerto del Arrecife, en el barrio del Lomo, hijo de Tomás Borges Toledo y Benita Cabrera Hernández, y destacó que Pepe Borges siempre se caracterizó por ser una persona curiosa y sensible, lo que le llevó a interesarse por el mundo que le rodeaba y se nutrió de la esencia de su tierra natal, que nunca olvidó.
Asimismo, relató la hija del homenajeado que a su padre siempre fue fácil encontrarlo con una guitarra o una mandolina, «mostrando un talento innato e intrínseco para ello y el que lo escuchó pudo verlo como realmente era, un pájaro libre, un alma elevada».
Su pérdida, añadió la pregonera, «sin duda ha sido un golpe duro para nosotros, porque aunque esperada, no deja de doler, pero que en cualquier caso, el agradecimiento y el incesante amor que nos regaló toda su vida, ocupa tanto espacio en nuestros corazones que logra desplazar esa tristeza, sabiéndonos personas tremendamente afortunadas por haberlo tenido tantos años ¿y qué más se le puede pedir a la vida?
Y resaltó: «Si algo podemos destacar de nuestro padre fue su honestidad en lo que pensaba y cómo lo sentía, siendo consecuente con ello y cuando vivió la aniquilación política de la pesca en Canarias, y cómo se borró intencionadamente todo lo relacionado con ella, con su pasado y con el mar, dedicó toda su vida a reivindicar su historia».
Asimismo, evocó que su padre «no entendía por qué se aniquiló toda nuestra historia, nuestro acervo, incluso, la falta de avenidas y paseos abiertos al mar, o la mutilación que sufrió su ribera, cuando cerraron y amurallaron Portonao, cerraron una de las bocas del Charco y un sinfín de atrocidades que convirtió a Arrecife en un enjambre de mamotretos construidos en terrenos ganados al mar y que la tradición marinera se reservó a un gueto en lo que hoy llaman Valterra, pero que siempre fue El Lomo».
Teresa Borges también apuntó que su padre fue pregonero de estas fiestas en 1996 y después en 2018 como integrante de los Amigos de Portonao.
Finalizó agradeciendo al público el tributo a su padre por el cariño y por el ánimo en recordarlo, por el amor que transmiten y por la presencia aquí hoy no solo de las autoridades en representación de la ciudad, sino a la Coral Arrecife, bajo la dirección de doña Sheila Rizzo, y acompañados al acordeón por el amigo Pepe Artiles y por Manuel Arrocha, a la Parranda los Buches.
Y también «a los componentes de los Amigos de Portonao, sus compañeros de batalla sin dejar atrás a los que ya no están, como Sergio Brito, Heraclio Niz y Luis Morales y sobre todo, a los presentes, que siempre fueron fieles seguidores de los Amigos de Portonao, porque todo fue por ellos y para ellos, a todos, los llevaremos en el corazón, muchas gracias y hasta siempre».














