Con las altas temperaturas del verano, quedarse en casa no siempre es la mejor opción. El cuerpo pide movimiento, aire fresco y actividad en la playa, pero siempre cuidando la salud. Especialmente a partir de los 60 años, las vacaciones no deberían convertirse en una excusa para el sedentarismo. Mantenerse activo es clave para preservar la autonomía, la fuerza y la calidad de vida.
La buena noticia es que existe un ejercicio sencillo, seguro y muy efectivo que cualquier persona mayor puede realizar en la playa sin invertir demasiado tiempo: caminar dentro del mar, con el agua a la altura de la cintura.
El ejercicio de playa que recomiendan para los mayores de 60 años
Caminar por la orilla es un clásico de verano, pero dar el paso hacia el agua multiplica los beneficios. Al desplazarse con el agua cubriendo hasta la cintura, el cuerpo trabaja más sin que las articulaciones sufran y bastan apenas 5 minutos para comenzar a sentir sus efectos positivos.
- 1. La resistencia del agua activa más los músculos sin forzarlos
Caminar dentro del mar supone un esfuerzo extra debido a la resistencia del agua, lo que obliga a activar más grupos musculares. Según un estudio de la Universidad de Tokyo (2018), este tipo de ejercicio permite generar más fuerza y desarrollo neuromuscular que caminar en tierra, pero con un impacto mucho menor, lo que lo convierte en una opción ideal para adultos mayores o con limitaciones físicas.
- 2. La flotabilidad reduce el impacto en las articulaciones
La flotabilidad del agua alivia la presión gravitatoria sobre músculos y articulaciones, especialmente en rodillas, tobillos y caderas. Una investigación publicada en Geriatrics (2025) evidenció que el ejercicio acuático en pacientes con artrosis reduce la fatiga y facilita el movimiento, minimizando el riesgo de dolor y lesiones.
5 minutos dentro del mar pueden marcar la diferencia en tu salud después de los 60
- 3. Mejora la condición física general con mayor seguridad
El ejercicio acuático ofrece beneficios similares a caminar en tierra para mejorar la capacidad aeróbica, pero con menor impacto musculoesquelético. Una revisión recogida por Nature indica que también reduce el riesgo de caídas en adultos mayores, al ser un entorno más controlado y estable.
- 4. Favorece el equilibrio y disminuye el miedo a caer
El entorno acuático mejora la estabilidad corporal y la coordinación. Un estudio de la revista científica PLOS One (2023) demostró que los programas de fisioterapia acuática en adultos mayores mejoran el equilibrio, la marcha y la calidad de vida.
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La actividad física, un pilar para la salud integral después de los 60 años
A partir de los 60 años, mantenerse activo es una inversión directa en calidad de vida. El ejercicio regular, adaptado a las capacidades de cada persona, ayuda a conservar la fuerza muscular, mejorar el equilibrio y mantener la movilidad, disminuyendo el riesgo de caídas y lesiones.
Actividades de bajo impacto, como caminar en el agua, combinan trabajo muscular y protección articular, permitiendo ejercitarse de manera segura y agradable. Además, el movimiento libera tensiones, eleva el estado de ánimo y fortalece la confianza para afrontar las tareas diarias.
En definitiva, incorporar este tipo de ejercicios no solo prolonga la independencia física, sino que también refuerza el bienestar mental y social, fundamentales para un envejecimiento saludable.
Esta información no sustituye en ningún caso al diagnóstico o prescripción por parte de un médico. Es importante acudir a un especialista cuando se presenten síntomas en caso de enfermedad y nunca automedicarse.












