Los aeropuertos españoles se enfrentan a un puente de agosto de máxima actividad y dos huelgas convocadas en los servicios de ‘handling’ que amenazan con complicar la operativa. El foco del conflicto está en las empresas Azul Handling y Menzies, que gestionan el servicio de equipajes y suministros de tierra -algo imprescindible para el funcionamiento de las aeronaves- de compañías como Ryanair (la primera) y Emirates, British Airways y Easyjet, entre otros (la segunda).
El sindicato UGT es el convocante y tras una semana de contactos formales e informales entre las partes, las posiciones no se han acercado y los paros comenzarán a partir de la cinco de la mañana del 15 de agosto.
El Ministerio de Transportes ha fijado los servicios mínimos, que serán del 76% de los vuelos internacionales o desplazamientos no peninsulares y del 60% para los vuelos domésticos peninsulares, pero con alternativa terrestre de más de cinco horas. Para los vuelos domésticos con alternativa de transporte inferior a las cinco horas, los servicios mínimos serán del 36%.
Hasta 27 aeródromos en toda España pueden verse afectados, entre los que destacan Barcelona-El Prat, Palma de Mallorca, Málaga-Costa del Sol, Alicante-Elche y Tenerife Sur. Barcelona-El Prat puede ser uno de los más afectados, con hasta un tercio de su operativa bajo riesgo de incidencia. La afluencia estos días es máxima y está siendo un verano récord: en julio un total de 5,54 millones de pasajeros pasaron por El Prat.
¿Qué días hay huelga y en qué aerolíneas?
Los paros tendrán lugar en dos empresas de handling: Azul Handling -propiedad de Ryanair- y Menzies. Los trabajadores de la primera están llamados a parar a partir del día 15 de agosto, de manera indefinida y en franjas de horas (de 5:00 a 9:00h, de 12:00 a 15:00h y de 21:00 a 23:59h). En esta huelga la única aerolínea directamente afectada será Ryanair, que en El Prat gestiona alrededor del 15% del total de vuelos.
Los de la segunda, que presta servicio a aerolíneas como Emirates, British Airways, American Airlines, EasyJet, Turkish Airlines, Norwegian o Wizz Air, están convocados los días 16, 17, 23, 24, 30 y 31 de agosto. Es decir, los últimos tres fines de semana de agosto, momento de máximo trasiego veraniego.
Según fuentes conocedoras de la operativa, mientras que en Ryanair las posturas están más enconadas y la resolución inmediata del conflicto parece más improbable, en el caso de Menzies la distancia no es tanta y no sería descartable que trabajadores y empresa llegaran a un acuerdo y no se materializaran todos los días de huelga convocados.
¿Qué pasa si mi vuelo se cancela o se retrasa?
La OCU ha recordado en un comunicado que los pasajeros afectados por una potencial cancelación tienen derecho al reembolso del billete -que la aeerolínea deberá abonar en un máximo de siete días- y a una posible compensación de hasta 600 euros por pasajero. No obstante, al ser la huelga en terceras empresas y no directamente en las aerolíneas, estas compañías podrían aducir “circunstancias extraordinarias” y evitar abonar compensaciones adicionales.
Desde la OCU sostienen que el pasajero afectado puede reclamar gastos de comida, alojamiento o transporte extra si la huelga le obliga a esperar o a pernoctar.
En caso de que el vuelo no llegue a cancelarse, pero se retrase, los pasajeros pueden tener derecho a compensaciones, aunque dependiendo de cuánto se retrase el vuelo. Según la OCU, el pasajero puede reclamar a partir de la quinta hora de retraso. Si la aerolínea ofrece un transporte alternativo y el pasajero lo acepta, “estará renunciando al reembolso y a una posible compensación”, según la asociación.
¿Por qué protestan los trabajadores?
UGT ha llamado a la huelga en Ryanair y Menzies por motivos diferentes. En Ryanair, el conflicto afecta al personal de equipajes por cuestiones de horarios. El sindicato acusa a la empresa de pedir horas extra de forma habitual y de ampliar turnos a empleados a tiempo parcial sin avisar con antelación ni respetar los límites legales. Según la UGT, cuando los trabajadores se niegan, la compañía les sanciona.
En Menzies, la protesta se debe al incumplimiento que denuncian de los acuerdos de subrogación y al impago de hasta cuatro meses de salario a parte de la plantilla. El sindicato afirma que la empresa reconoce la deuda, pero no la cuantifica ni detalla, y advierte que no suspenderá la huelga hasta que los empleados reciban los pagos pendientes.
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