Parece una historia de película pero no. El historiador Glenn Murray se ha llevado una de las piedras más famosa de España, la que ha desaparecido del Acueducto de Segovia.
Glenn fue descubierto después de que los agentes de policía viese un anuncio en redes sociales con una subasta donde un usuario ofrecía un sillar que aseguraba pertenecer al monumento romano.
Pero este robo no es un acto vandálico sino un escarmiento para el Ayuntamiento por parte del historiador: «En primer lugar subí el cartel de la subasta el domingo y el martes por la mañana vino a mi casa la policía local».
«Mi intención siempre fue entregar la piedra y no venderla», asegura, «y me ha salido redondo». «Estaré encantado de que me denuncien y que me lleven a la cárcel», termina diciendo Glenn.