Cabildo de Tenerife y Gobierno de Canarias trabajan de manera coordinada para controlar un foco de filoxera de la vid que se ha detectado en una finca semiabandonada de Valle de Guerra, en el término municipal de La Laguna. Conocido como el covid de la vid debido a su elevada voracidad, ésta es la primera referencia de la plaga que se conoce en el Archipiélago. En plantaciones del Reino Unido y Francia se llevó por delante miles de hectáreas de viñedos e hizo desaparecer algunas variedades de uva. Por este motivo se pide a todos los agricultores isleños que vigilen sus cultivos ante la presencia de alguna sintomatología sospechosa. En el caso de observar ciertas mutaciones en las hojas, se recomienza informar con la mayor brevedad posible a las Agencias de Extención Agraria de las instituciones insulares o a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias. Las autoridades apuntan que los parásitos no afectan a la calidad y singularidad de los vinos elaborados en las Islas. Para tener un mayor control sobre esta incidencia, en el caso de Tenerife, se van a realizar seguimientos semanales que se ampliarán a otras Islas si fuera necesario.
¿Qué es la filoxera? Se trata de un pulgón de origen norteamericano que ataca a las raíces y a las hojas de los viñedos. A pesar de que su existencia en la Península Ibérica data desde la década de 1870, cuando se detectó en extensiones vinícolas de Oporto, Málaga y Gerona, Canarias se había librado hasta ahora de un «contagio» cuyos daños se hicieron visibles en los últimos días del pasado mes de julio en un terreno semiabandonado del núcleo costero lagunero: había viñedos «tocados» en una zona baldía (sin cuidados) y en otra parcela urbanizada. Ambas han sido aisladas.
Un parral particular
El foco de filoxera del que por ahora se tiene conocimiento se incluye en un parral particular y ya se han aplicado sobre él las medidas fitosanitarias para controlar su propagación:unos operarios procedieron hace unas semanas a la retirada de las plantas afectadas y de sus raíces antes de iniciar una fase de desinfección. Además, se ha delimitado el foco con una serie de labores de prospección en todas las plantaciones de vid comerciales y no comerciales de la zona.
El pulgón de la filoxera ataca inicialmente a las raíces y absorbe la savia de los viñedos hasta llegar a secarlos. Esta primera fase es casi imposible de detectar, porque los efectos exteriores se hacen visibles cuando la enfermedad ya está muy extendida.
Ésta es la primera vez que se tienen noticias de la presencia de este pulgón, de origen norteamericano, en un viñedo canario
Los principales perjuicios que ocasiona este parásito en una primera etapa están relacionados con la formación de agallas o nudos en las raíces que sirven de conductos para que el pulgón de alimente. A continuación, cuando éstos se han hecho con el terreno, se inicia un periodo de pudrición que acelera enormemente la presencia de bacterias y hongos de rápida reproducción. Este ataque masivo causa un debilitamiento progresivo de la planta que, con el tiempo, termina muriendo si no se toman las medidas correctoras oportunas. En algunos casos, la aparición de esta especie invasora se detecta en las ramas, aunque es más que posible que cuando se dejan ver la vid ya esté muerta.
Acción provocada por la plaga en un viñedo. / E.D.
En los últimos tres días, Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias han coordinado la elaboración de un protocolo de actuación para prevenir posibles ataques a los viñedos. La información ya está en poder de los representantes de los consejos reguladores de Tenerife y se va a extender a los del resto del Archipiélago para evitar riesgos de mayor calado. La filoxera se propaga por el suelo, por aire y a través de los utensilios que se utilizan en las tareas más habituales en un viñedo. La existencia de este primer foco genera una gran preocupación en el sector vinícola canario debido a las elevadas caídas en la producción de uva que se dieron en 2024, principalmente, por la falta de lluvias, las múltiples olas de calor y la existencia de otras plagas.

Así fue la vendimia de 2024
Tenerife.- 4,1 millones de kilos de uvas recolectados en más de ocho mil hectáreas de viñedos, una cifra inferior a los más de cinco millones de 2023. Tacoronte-Acentejo fue la denominación de origen en la que más descendió la cosecha.
GranCanaria.- La del año pasado fue la peor recogida de la última década. Los agricultores sólo pudieron vendimiar 196.690 kilos en 110.290 hectáreas, una cantidad muy alejada de los 364.876 kilos que se sumaron un año antes o los 457.739 del ejercicio de 2022.
La Palma.- La cuarta isla en hectáreas de viñedos cultivadas acumuló en el periodo de vendimia de 2024 hasta 265.600 kilos de uvas, un dato situado por debajo de la mitad de los 756.000 kilos alcanzados en 2023.
Lanzarote.- El retroceso en la vendimia del 2024 también fue bastante generoso conforme a los datos de 2023. Y es que en la segunda isla con mayor plantación de viñedos se recogió 1,3 millones de kilos frente a los 3,3 del año anterior.
El Hierro.- Al igual que en los anteriores ejemplos, la caída en casi todas las fincas estuvo entre el 40% y 50%. Las plagas y la acción de los insectos –abejas y avispas– y las perdices condicionaron la producción en las 122,26 hectáreas dedicadas a este cultivo.
La Gomera y Fuerteventura.- En la Isla Colombina la producción fue de 136.000 kilos y en suelo majorero, de 102.000 kilos.
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