Una nueva investigación explora cómo las neuronas del hipocampo, una región cerebral clave para la memoria, pueden cambiar sus patrones con el tiempo: esto provoca que, literalmente, los recuerdos se muevan por el cerebro y cambien su ubicación.
Un equipo de investigadores ha comprobado que los recuerdos no permanecen fijos en un punto del cerebro, sino que se desplazan con el paso del tiempo. En un estudio publicado en la revista Nature, los científicos de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, han demostrado en roedores que las neuronas del hipocampo, encargadas de codificar la memoria espacial, cambian sus patrones de activación a lo largo del tiempo.
El entorno no fija los recuerdos en las neuronas
De acuerdo a una nota de prensa, esto provoca un “derrame representacional” que hace que la huella de un recuerdo migre de unas células a otras, dentro de esta región cerebral clave para la memoria. Hasta el momento se creía que esta población de neuronas del hipocampo codificaban de manera estable lugares específicos ligados a recuerdos concretos, como la puerta de una casa o un camino en el bosque, que nos llevan a una vivencia del pasado.
Para probar hipótesis contrarias a este supuesto, los especialistas estadounidenses emplearon un sistema de realidad virtual multisensorial, a través del cual los ratones caminaron en un entorno virtual idéntico durante varios días, sin aplicar variaciones detectables en olor, sonido o comportamiento.
Mediante sofisticadas técnicas de registro neuronal, los científicos observaron que el «viaje» de las representaciones espaciales persistía incluso en estas condiciones estables, descartando así la hipótesis en torno a que el cambio en las neuronas se debe a variaciones medioambientales.
Recuerdos que se movilizan sin límites
Un hallazgo secundario reveló que la excitabilidad de cada célula es un predictor de su estabilidad en la codificación de recuerdos: las neuronas con mayor tendencia a activarse mostraron menos desplazamiento en sus patrones de representación al día siguiente. Esto sugiere que, más allá de factores externos, existe un componente intrínseco de la célula que regula la solidez de un recuerdo o su movilidad.
Referencia
Hippocampal representations drift in stable multisensory environments. Jason R. Climer et al. Nature (2025). DOI:https://doi.org/10.1038/s41586-025-09245-y
El concepto de recuerdos “móviles” cambia radicalmente nuestra visión de la memoria. Si bien estos resultados se concretaron en ratones, estudios previos en humanos ya han apuntado a fenómenos similares de reorganización neuronal, según informa Live Science.
Comprender cómo y por qué los recuerdos se reubican podría abrir nuevas vías terapéuticas para patologías de la memoria, desde la demencia hasta el trastorno por estrés postraumático, al ofrecer estrategias para “anclar” recuerdos valiosos o “desplazar” memorias dolorosas hacia circuitos menos accesibles.