El primer fin de semana de agosto ya está aquí y la Dirección General de Tráfico ya ha lanzado sus habituales recomendaciones para que los conductores salgan airosos de esta primera operación salida del mes.
Entre ellas, es conveniente destacar la de llevar el depósito de combustible lleno. Así, es aconsejable que los conductores recuerden pasar por la gasolinera antes de emprender sus viajes.
Un deporte de riesgo
La razón es muy sencilla: es crucial tener el suficiente combustible a la hora de enfrentarse a una situación de tráfico que se prevé adversa. Como indica la DGT, ante cualquier situación anómala, como retenciones o accidentes, será de gran ayuda llevar combustible de sobra.
Y es que cuando se entra en un atasco, no siempre se sabe cuándo se va a poder salir ni si la gasolinera más cercana estará abierta. En estas circunstancias, circular con el depósito en reserva puede convertirse en un deporte de riesgo.
Igualmente, la DGT aconseja llevar en el coche todo lo necesario para actuar ante un imprevisto. Por ejemplo, una rueda de repuesto o un kit para reparar pinchazos, así como las herramientas necesarias para cambiar la rueda si fuera necesario.
Del mismo modo, es importante llevar un chaleco reflectante de alta visibilidad debidamente homologado y o bien los dos triángulos de señalización del peligro o la ya válida luz V-16. No llevar estos objetos, además, será motivo de multa de tráfico.
Te puede costar una multa
Quedarse sin combustible en carretera no es, per se, motivo de multa. Eso sí, dependiendo del contexto y la situación, puedes acabar llevándote a casa una sanción de hasta 200 euros. Y es que no es lo mismo que el coche, al quedarse sin combustible, se quede parado en medio de la vía, que haber conseguido parar en un lugar más seguro o idóneo para ello.
En otras palabras, si los agentes de tráfico consideran que no has actuado de la forma correcta y que el vehículo parado supone un peligro para el resto de usuarios de la vía, emitirán la correspondiente sanción.















