El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3 de Alicante ha acordado este viernes la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el varón de 35 años detenido por intentar matar a su pareja, de 39 años, incendiando el domicilio conyugal con ella dentro en el barrio de Carolinas Bajas.
El varón, originario de Kazajistán, ha quedado investigado en una causa abierta por un delito de asesinato en grado de tentativa en concurso con un delito de incendio, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia. La Fiscalía ha solicitado el ingreso en prisión del arrestado, pese a que la víctima, de origen ruso, no ha querido presentar denuncia contra su compañero sentimental y ha renunciado expresamente en sede judicial a ejercer acciones civiles y penales contra él, según fuentes cercanas al caso.
La mujer, a la que no podía acercarse el hombre al tener en vigor una orden de alejamiento, sí reconoció a la Policía Nacional que días antes del suceso le dijo que quería romper la relación.
Hospitalizado
El hombre, asistido por el abogado Álvaro López Iniesta, seguía este viernes ingresado en el módulo de seguridad del Hospital General de Alicante y se ha acogido a su derecho a no declarar, igual que hizo ante la Policía Nacional.
El investigado sufrió la rotura de media docena de costillas tras ser atropellado por un coche cuando huía en calzoncillos tras provocar presuntamente el incendio sobre la medianoche el pasado 29 de julio, siniestro que además de causar numerosos daños materiales provocó la intoxicación de seis personas, una de ellas la mujer y cinco vecinos de la planta superior.
Además de no querer presentar denuncia contra su compañero sentimental, la mujer, que tiene un hijo de 7 años en común con el detenido y otros dos de 13 y 17 con una anterior pareja -los cuales se encontraban de vacaciones en Rusia cuando ocurrió el incendio-, ha rechazado solicitar una orden de alejamiento, aunque ya tenía en vigor una prohibición de aproximación y comunicación con su pareja, de ahí que la Policía Nacional también le haya denunciado por quebrantamiento de condena.
La mujer sí reconoció a los agentes de la Policía Local que se entrevistaron con ella en los momentos posteriores al incendio que ese mismo día había tenido una discusión con su pareja y que había sufrido episodios de violencia de género. Sin embargo, con posterioridad negó este extremo en su declaración ante la Policía Nacional e incluso señaló que no ve capaz a su pareja de querer asesinarla y no descarta que fuera un accidente.
Por contra, varios testigos señalaron a la Policía Nacional que la pareja mantenía discusiones con frecuencia. En una ocasión, ocurrida hace unos meses, los vecinos escucharon que los niños le pedían al varón que parara porque «la vas a matar». Asimismo, ese mismo día, una hija de la mujer pidió ayuda a unos vecinos y les dijo que llamaran a la Policía porque «papá va a matar a la mamá».
Otra testigo que vio al hombre que se marchaba corriendo en calzoncillos el día del incendio confirmó a la Policía que la pareja discutía con frecuencia y se insultaban y gritaban mutuamente. Durante las noches previas al incendio eran más frecuentes las disputas, según los datos aportados a la Policía por vecinos.
Los especialistas de la Policía Nacional que han realizado un informe sobre el peligro para la víctima han concluido que la mujer del detenido está en un nivel de riesgo extremo y hay una alta probabilidad de que el hombre ejerza sobre ella una «violencia muy grave o letal».
El detenido y la víctima mantienen una relación conyugal desde hace una década y el pasado abril fue denunciado por malos tratos el varón, por lo que se acordó una orden de protección. Sin embargo, la mujer señaló a la Policía que un mes más tarde retomaron la convivencia para intentar enderezar la relación, pero la situación siguió igual. Ella llevó a sus hijos de vacaciones a Rusia hace una semana y al volver mantuvo una discusión con su pareja, a la que expresó su deseo de romper la relación.
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