¿Estás guardando bien tus alimentos? Cada producto tiene su sitio ideal en la nevera

Colocar los alimentos en cualquier sitio del frigorífico puede parecer inofensivo, pero hacerlo bien marca la diferencia en su conservación y frescura. Eli, conocida en redes como @huele.a.limpio y seguida por más de 470.000 personas, ha compartido un vídeo donde explica cómo debe organizarse correctamente la nevera.

El orden importa: cada alimento tiene su lugar

Uno de los errores más comunes en la cocina es pensar que basta con colocar los productos en la nevera sin un criterio específico. Sin embargo, según la experta, la ubicación de los alimentos es clave para que se conserven en óptimas condiciones.

A continuación, desglosamos el esquema ideal propuesto por @huele.a.limpio para organizar correctamente el frigorífico:

Estante superior: comida ya cocinada

Aquí deben colocarse, según la especialista, los alimentos que ya han pasado por un proceso de cocción: sobras guardadas en tuppers, platos preparados y comidas compradas listas para consumir. Esta es la zona más estable en cuanto a temperatura, ideal para evitar el deterioro de estos productos que ya no necesitan cocinado adicional.

Estantes del medio: lácteos

Leche, yogures, quesos y mantequillas encuentran su lugar en esta zona. La temperatura moderada del centro del frigorífico es perfecta para este tipo de productos, que requieren frío constante pero no temperaturas extremas.


Estantes inferiores: carnes y embutidos

Los productos cárnicos deben almacenarse en los estantes más bajos, donde la temperatura es más fría y estable. Esta ubicación también minimiza el riesgo de goteos o derrames que puedan contaminar otros alimentos, ya que están en el punto más bajo del frigorífico.

Cajones inferiores: frutas y verduras

Diseñados específicamente para conservar productos frescos, estos compartimentos ayudan a mantener la humedad adecuada para frutas y hortalizas. Es recomendable, eso sí, almacenar estos alimentos por separado si el frigorífico cuenta con doble cajón.

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La puerta: bebidas, salsas y productos no perecederos

La puerta del frigorífico es la zona más vulnerable a los cambios de temperatura, ya que se abre y se cierra constantemente. Por eso, Eli recomienda dejar este espacio para productos no tan sensibles, como zumos, refrescos, mermeladas, salsas y condimentos.

Además de mejorar la conservación de los alimentos, mantener un frigorífico organizado facilita la limpieza, permite planificar mejor las comidas semanales y evita compras duplicadas.



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