Daniel Sancho cumplirá dos años en prisión el próximo 7 de agosto, convirtiéndose en uno de los casos judiciales más seguidos de los últimos años. Tenía de todo: una persona joven y atractiva de nacionalidad española, como Sancho; una muerte escabrosa, su víctima, el médico Edwin Arrieta fue descuartizado; y un país lejano y exótico, Tailandia.
El hijo del actor Rodolfo Sancho, según sentenció la justicia del país asiático, habría matado a su compañero sentimental y fue mandado a prisión. Algunos pensaban que el joven lo pasaría realmente mal en la cárcel y durante todo este tiempo han surgido informaciones de todo tipo.
Daniel Sancho lleva cerca de dos meses encerrado en el cetro penitenciario de Surat Thani / SPORT
La más reciente apunta que tras la petición de nulidad de la sentencia, el jurado tiene que tomar una decisión después del verano, aunque de confirmarse el recurso del español, su excarcelación no debería retrasarse demasiado e incluso este mismo 2025 podría regresar a España.
La vida de Daniel Sancho en la cárcel
Nada más lejos de la realidad, actualmente su entorno asegura que se encuentra en «muy buen estado» a nivel físico y animado. Uno de los motivos es que su encarcelamiento dista mucho del que podían pensar sus ‘seguidores’ al dictarse el veredicto de la corte judicial.
Así lo ha confirmado ‘El Confidencial’, que ha podido hablar con el abogado del hijo del actor Rodolfo Sancho, Marcos García-Montes. Según el licenciado, Sancho está «fantástico» gracias a que no ha dejado de tener contacto con la gente próxima de fuera de la prisión.
El abogado apunta al medio citado que prácticamente cada día habla con alguien: «Los lunes y los jueves habla conmigo, los miércoles con su padre y los martes con un amigo psicólogo, aunque ellos pueden cambiar el día en función de lo que tengan», asegura.

Daniel Sancho, después de ser detenido. / EFE
Además, no tiene ningún tipo de restricción de hablar de lo que quiera con la gente con la que mantiene el contacto: «Le dejan hacer y decir lo que quiera, sin censura. Se ve detrás de él a los funcionarios a su aire, están tan tranquilos mientras hacemos la llamada, no intervienen ni están pendientes de lo que hablamos«, apunta.
Lo más destacado, además de la proximidad con sus allegados pese a estar preso, es que disfruta de la intimidad de una celda para él solo, un lujo completamente anómalo en Tailandia, con cárceles del todo abarrotadas. Según su abogado, Sancho luce el pelo corto, nada que ver con las últimas fotografías del español enmanillado, y se dedica a escribir sus memorias.
Sin embargo, no tiene constancia del estado de la relación con su madre, con quien había habido un distanciamiento por diferencias a la hora de abordar el juicio y los recursos a las autoridades tailandesas.