La de tener cocina propia es una reivindicación repetida en varios centros educativos de Aragón, desde los que denuncian que la línea fría ofrece comida precalentada que perjudica la salud de los alumnos. Para poder solventar esta situación y garantizar una dieta de calidad a los escolares, el pasado octubre anunciaron desde el Departamento de Educación, Cultura y Deporte de la DGA que a partir de septiembre habría hasta trece centros educativos de la comunidad que contaría con cocina ‘in situ’. Este viernes, la consejera de esta área, Tomasa Hernández, ha explicado que tres de estos proyectos no se podrán poner en marcha por el momento «por dificultades legales con la contratación de la línea de comedor». Con todo, ha enfatizado que estos sí se han podido licitar y que los otros diez proyectos «se están haciendo».
Las aclaraciones de la consejera Hernández llegan después de que El Justicia de Aragón, Concepción Gimeno, instara a la DGA y, en concreto, al Departamento de Educación, a estudiar sustituir en los centros educativos el servicio de ‘catering’ por cocinas propias con el fin de mejorar la calidad de los alimentos. Esta sugerencia respondía a la queja de una ciudadana que mostraba su preocupación por la línea fría que se ofrece en el comedor del CPI San Jorge de Zaragoza. La resolución de El Justicia insta a que los colegios e institutos que tienen línea fría lleven a cabo labores de control de calidad de los alimentos y de los menús ofertados por las empresas adjudicatarias en base a los criterios nutricionales que están recogidos en las normas, resoluciones y documentos aplicables.
Hernández ha recordado que desde el Gobierno de Aragón se está haciendo un «esfuerzo» por ofrecer alimentos de calidad en los comedores de los centros educativos con un «incremento de cinco millones de euros en la contratación de los comedores». «Comer san, comer bien, es caro, pero al Gobierno de Aragón eso no le ha preocupado», ha afirmado la consejera, y ha afirmado que «el compromiso del Departamento de Educación con la salud y con la correcta alimentación de los alumnos en los centros escolares es incuestionable».
Los centros educativos que desde Educación anunciaron que contarían con cocina propia a partir del próximo escolar serían, en Zaragoza, el María Moliner, el Parque Goya, Lucien Briet, el Catalina de Aragón, el Marie Curie y el Hispanidad. En el medio rural serían el Albares, en la Puebla de Alfindén; Pintor Pradilla, en Villanueva de Gállego; Cervantes, en Ejea de los Caballeros; y Galo Ponte, en San Mateo de Gállego. A estos se sumaría el CEIP Ensanche de Teruel, que tiene una diferencia respecto al resto: su cocina ‘in situ’ también dará servicio a otros dos colegios públicos de la capital turolense. Estos son el Pierres Vedel y el Miguel Vallés. De estos, tres proyectos no se podrán poner en marcha por ahora.











