El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este jueves que su país reconocerá al Estado palestino durante la Asamblea General de la ONU que tendrá lugar en septiembre en Nueva York.
Esta decisión no es una sorpresa. Francia lleva varios meses anunciando su intención de reconocer al Estado palestino, aunque este paso en firme es una oficialización a pesar de la oposición de Estados Unidos e Israel. «Fiel al compromiso histórico con una paz justa y duradera en Oriente Próximo, decidí que Francia reconocerá al Estado de Palestina. Lo anunciaré solemnemente durante la Asamblea General de la ONU el próximo mes de septiembre», escribió Macron a través de sus redes sociales.
Con este reconocimiento, Francia busca «aportar una contribución clave a la paz en Oriente Próximo» y «movilizará a todos sus aliados internacionales que deseen participar», explicó el presidente galo. Sin embargo, las críticas y el escepticismo sobre esta decisión no han tardado en llegar.
El primer ministro Benjamin Netanyahu fue el primero en condenar la decisión que, a su parecer, «recompensa el terror» y establece «una rampa de lanzamiento para aniquilar a Israel». «Seamos claros: los palestinos no buscan un Estado al lado de Israel, lo que buscan es un Estado en lugar de Israel», afirmó en un comunicado.
También, el embajador de Israel en Francia tachó este viernes por la mañana la decisión de un «error histórico»: «Francia es un país amigo. Pero aquí tenemos un grave malentendido con el Gobierno francés», criticó este viernes el embajador de Israel en Francia, Joshua Zarka, durante una intervención en BFM-TV. «Cuando Hamás decide rechazar la propuesta de alto el fuego por cuarta vez durante las negociaciones, la reacción de Francia es reconocer al Estado palestino. Es una decisión que le dice a Hamás: ‘Sigue con lo que estás haciendo'», insistió.
«Decisión imprudente»
Estados Unidos tampoco se quedó atrás y reaccionó en ese mismo sentido, indicando que era una decisión imprudente que «sólo sirve a la propaganda de Hamás y hace retroceder el proceso de paz» y que “es una bofetada a las víctimas del 7 de octubre», sentenció el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Francia no solo recibió críticas internacionales, el rechazo también llegó desde casa. La líder de la ultraderecha, Marine Le Pen, muy cercana a la comunidad judía en los últimos años, argumentó a través de X que reconocer un Estado de Palestina no es «garantía de paz para Israel» y «legitima las masacres del 7 de octubre». «Reconocer un Estado palestino hoy significa reconocer un Estado de Hamás y, por lo tanto, un Estado terrorista», escribió.
Felicitaciones de España
También hubo felicitaciones de Arabia Saudí o de su vecina España: «Debemos proteger lo que Netanyahu trata de destruir», afirmó el presidente Pedro Sánchez. Igualmente el líder insumiso, Jean-Luc Melenchon, que aplaudió la decisión tildándola de una «victoria moral», aunque criticó el “retraso de esta decisión».
«¿Por qué en septiembre y no ahora? ¿Y el embargo de armas? ¿Y la rescisión del acuerdo de cooperación? Queremos una política integral y coherente. Queremos el fin inmediato del genocidio. Queremos un compromiso claro e inmediato contra este crimen», escribió en X.
Por el lado palestino, el vicepresidente de la Autoridad Palestina, Husein al Sheij, celebró el anuncio que, en su opinión, «refleja el compromiso de Francia con el derecho internacional y su apoyo al derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y al establecimiento de nuestro Estado independiente”.
Esta decisión, tanto aplaudida como criticada, también ha generado cierto recelo sobre los beneficios que podría tener en el conflicto entre Israel y Palestina.
Embajada en París
La decisión de Francia no es un simple paso. El país galo es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y miembro del G7, y esto supone una declaración de intenciones en la que reafirma su decisión de impulsar la diplomacia y salvar la solución de dos Estados.
Además, este paso se produce pocas horas antes de una conversación telefónica de emergencia entre París, Londres y Berlín para abordar la situación en Gaza. El impulso que Francia podría generar al atraer a otros países a su ejemplo constituiría el tercer gran cambio potencial que podría generar el reconocimiento de un Estado palestino.
En términos generales, el reconocimiento no cambia mucho las reglas del juego. Palestina ya es miembro observador por la ONU, forma parte de organizaciones internacionales, y ya es reconocida como Estado por gran parte de los países miembros de la ONU, 147 de 193. Sin embargo, este reconocimiento por parte de Francia permitiría a los territorios palestinos abrir una embajada en París, como ya ha sucedido en otros países como España, y utilizarla como una herramienta diplomática.
«El reconocimiento es una consecuencia de la existencia de los Estados, no su condición. Por lo tanto, a primera vista, se podría pensar que no tiene ninguna utilidad, pero en la práctica, mientras un Estado no sea reconocido, es improbable que se respeten sus derechos», declaró para ‘Télérama’, Romain Le Bœuf, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Aix-Marsella y miembro del Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales y Comunitarios.
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