La protesta convocada por ultras para este martes en la Plaza del Ayuntamiento de Torre Pacheco dio lugar a que el pueblo quedase blindado por un amplio dispositivo, de la Guardia Civil y la Policía Local, que controlaba los accesos al municipio para frenar la llegada de extremistas que pudiesen echar más leña al fuego que se prendía el pasado viernes, primer día de altercados de corte xenófobo.
Uno de los sujetos que convocaba la movilización de este martes era C.L.F., organizador de la plataforma de Telegram Deport Them Now EU, y está detenido. La Guardia Civil lo capturaba en su domicilio de Mataró, en Barcelona.
El pueblo de 41.000 habitantes (y un 30% de población migrante, con hasta 90 nacionalidades distintas, explicó su alcalde) está siendo escenario desde el día 11 de disturbios que han ido subiendo de tono hasta propiciar auténticas batallas campales entre dos grupos: ultras y extranjeros, muchos de ellos nacidos en España, aunque con ascendientes marroquíes. Mientras, la gran mayoría de los vecinos del pueblo, con su regidor a la cabeza, pedían calma y que les dejasen en paz.
El Ministerio del Interior, como ya adelantó La Opinión de Murcia, temía que radicales llegados de fuera tomasen la localidad este martes. De ahí que se intensificase el despliegue de seguridad. Sabían que irían porque ellos mismos lo habían anunciado en sus redes sociales.
Una de las personas que se desplazó al municipio fue Carmen López, portavoz nacional, de Frente Obrero, quien negó tener «vinculación con grupos extremistas».
«El plan es defender a la gente de Torre Pacheco, dar voz a los vecinos que están hartos de esta situación», remarcó López, que destacó que «no hay efectivos policiales y se tienen que organizar los vecinos a defender sus portales». A su juicio, «es culpa del gobierno que no se restablezca el orden», puesto que «al pueblo accede inmigración descontrolada y gente que crea guetos y zonas degradadas», lo cual «se tiene que parar». «Es necesario un cambio del modelo migratorio», espetó.
Banderas de España y gritos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» fueron una constante al inicio de la concentración, justo detrás del Ayuntamiento. Muchos policías, muchos periodistas y escasa población migrante. Vecinos del pueblo y goteo de radicales llegados de fuera. Testigos aseguraron que se produjeron agresiones a trabajadores de Televisión Española que estaban informando in situ.
En un momento dado, la Policía sacó de la zona de la protesta a dos varones de origen marroquí que parecían encontrarse bajo los efectos del alcohol. Uno de ellos fue introducido en un coche patrulla, a fin de que no estuviesen cerca de las personas concentradas. «Uno menos», espetó mucha gente, ante esto.
Un hombre (español) tomó la palabra para exigir «calles en las que vuestras madres, vuestras abuelas, caminen seguras«, lo cual «no es ultraderecha». «No caigáis en la trampa de los medios de comunicación», dijo al pueblo, que aplaudió.