Vermuts Miró cierra el primer capítulo de esta especie de segunda vida que está teniendo desde 2020. Aquel fue el año en que la compañía dejó de ser propiedad de la familia fundadora (iba por la cuarta generación) para pasar a formar parte del grupo que posee el empresario tarraconense Xavier Martínez, MaserGrup. Ahora, tras un lustro de acompasamiento, consolidación e inversión en ampliar la capacidad de producción, la marca con sede en Reus (Baix Camp) ha activado un nuevo plan estratégico de crecimiento que tiene el foco especialmente puesto en la internacionalización. Y la primera parada ha sido cerrar su primera gran adquisición: ha comprado a la histórica Vermouth Perucchi, elaboradora de origen catalán pero con más arraigo fuera de las fronteras españolas.
Mientras Miró es un vermut pensado para el gran público y para llegar a cuantos más hogares mejor, Perucchi tiene un perfil más de bebida ‘premium‘. «Perucchi es el primer vermut que llega a nuestro país, tiene más de 150 años de historia y una elaboración que conserva todavía una parte muy artesanal, cosa que queremos mantener», explica la directora general de Vermuts Miró, Montserrat Caelles. Lo dice porque el acuerdo implica quedarse «todos los activos» de una compañía que estaba en concurso de acreedores: la planta de Badalona, el negocio de distribución, la tienda de vinos de Barcelona y toda la plantilla. El grupo habría invertido en esta operación, según La Vanguardia, en torno a 1 millón de euros.
«Estamos muy satisfechos: esta operación forma parte del plan estratégico de ir posicionándonos como líderes del mercado del vermut en nuestro país y dar el salto internacional«, apunta Caelles, en una conversación con EL PERIÓDICO. Vermuts Miró vende ya fuera de España, pero ahora quiere poner un foco mucho más serio en eso. Tienen en la mira, especialmente, Estados Unidos, un mercado donde Perucchi está más asentado.
Según la directiva, la compañía está terminando de hacer los números de lo que podría significar para su negocio la incorporación de esta marca. Vermuts Miró facturó en torno a 11 millones de euros en 2024, una cifra que ya era previsible ver crecer visto el comportamiento de los últimos años, pero que lo hará a mayor velocidad tras la absorción. «Se prevén unos crecimientos anuales de doble dígito en los próximos años», se avanza, sin ir mucho más allá, un comunicado.
Buen momento para el vermut
«Las bebidas de aperitivo están en un momento muy dulce», contextualiza Caelles. «Al ir a muchas ferias destinadas a consumidor final, nos damos cuenta de que el público joven está cada vez más interesado en este tipo de bebidas, sobre todo cuando nos vamos decantando por estos ‘mix’ que van combinados con otras bebidas o por propuestas que llevan menos graduación de alcohol», añade.
Así pues, el grupo ve en la absorción de Perucchi una forma de ganar peso en un mercado que aguanta bien el tipo pese a la caída generalizada del consumo de alcohol, de alcanzar un nuevo segmento de consumidor dentro de este mercado y de ponerse serio con la internacionalización del grupo.
Todo esto, con la tranquilidad de que, para MaserGrup, esto sigue siendo una parte tirando a pequeña de su negocio. Este conglomerado espera estar facturando en total 230 millones de euros una vez termine 2025. De lograrlo, se trataría de un acelerón del 50% respecto a lo que ha alcanzado en 2024, un crecimiento que relaciona con Fruselva, la «gran locomotora del grupo». También forma parte de este grupo la empresa Tecnol o Casa Navàs, un edificio histórico de Reus.
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