En verano, es muy común meter botellas de agua al congelador para que se pongan bien frías para después llevárselas a la playa, la piscina o a cualquier lugar que vayamos. Esto es algo que se ha hecho siempre, y siempre viene bien, porque el agua congelada aguanta todo el día bien fría, y sirve para que el resto de bebidas y objetos que están alrededor se empapen de ese frescor.
Sin embargo, una farmacéutica ha descubierto un nuevo uso para estos recipientes.
El truco que han puesto en práctica los expertos es muy sencillo
La técnica consiste en colocar una botella de agua congelada bajo la planta del pie y deslizarla suavemente de adelante hacia atrás durante varios minutos. Según la profesional, este gesto tiene un doble beneficio terapéutico.
Esto que parece una chorrada, es mucho más, porque este movimiento nos ayuda a bajar la inflamación corporal y mejora nuestra circulación.
El verano y el calor es una mala época para las piernas
Con la llegada del calor, muchas personas experimentan hinchazón y pesadez en las piernas, síntomas comunes provocados por la retención de líquidos y una circulación deficiente. A pesar de estos problemas, existe un método simple, económico y eficaz para combatir estas molestias: utilizar una botella congelada como rodillo para los pies.
Este truco que comparte Atida – Mifarma es útil porque el frío funciona como antiinflamatorio natural, aliviando la hinchazón y reduciendo la sensación de ardor o calor en los pies. Por otro lado, el movimiento activa la circulación sanguínea, lo que contribuye a drenar los líquidos acumulados y mejora la sensación general de ligereza.
Además, se trata de un ejercicio accesible para todos, porque esta solución casera puede integrarse fácilmente en la rutina diaria, especialmente después de jornadas largas de pie o en días de altas temperaturas.
La botella congelada es una aliada contra el calor y la retención
Este truco también es muy útil en épocas de calor, cuando los síntomas de piernas cansadas se intensifican. Aunque no sustituye a tratamientos médicos en casos graves, se presenta como una herramienta de autocuidado preventiva y complementaria para quienes sufren molestias ocasionales.
Por eso, si notas tus piernas más pesadas de lo habitual, antes de recurrir a tratamientos más complejos y costosos, puedes probar este remedio casero que requiere solo una botella de agua congelada y unos minutos de tu tiempo.