Necesitaba una victoria. España, tras la derrota en Wembley, respiraba ansiosa por hacerse no solo con los tres puntos, sino también con la calma. El triunfo, sufrido y luchado, llegó ante Portugal (2-4) y en el primer asalto contra el equipo luso en poco más de una semana.
España fue madurando el partido con el paso de los minutos. Empezó errática e imprecisa. Menos contundente de lo que se esperaba de la vigente campeona de la Nations League ante un rival, a priori, inferior. Pese a que en la tabla, Portugal ocupará la primera posición del grupo ante la tercera del conjunto español. Tenía la necesidad (y la urgencia) el equipo dirigido de Tomé de sumar los tres puntos.
Tras algunos fallos y equipos estériles, Patri Guijarro firmó la primera diana. Con cierto desquite, como una liberación. Fue aire para la asfixia a la que estaba sucumbiendo España. Pero, un balón precioso de Aitana Bonmatí terminó en las botas de la pivote, que entró desde segunda línea. La tocó suave y tensa para que chocara contra la red.
Sin embargo, Portugal se revolvió. La réplica llegó en la siguiente jugada tras un error garrafal de Cata Coll. Si ya la defensa de España tuvo blanda y descolocada, la excursión de la guardameta hasta tres cuartos de campos dejó a Catarina Amado con la portería desierta para que colara el balón sin oposición. Obviamente no dudó y el empate a 1 en el marcador aseveró el momento delicado de España.
Pero el conjunto de Tomé tiró de carácter. Y de fútbol. Cerca del 40 de la primera parte, Claudia Pina centró y Aleixandri remató de cabeza. Un golpe certero que permitió volver a la senda marcada por Patri. Una selección española exageradamente azulgrana (tan solo María Méndez no tiene presente o pasado azulgrana del 11 inicial) empezaba a carburar.
Y el alivio total llegó a pocos segundos del descanso. Salma Paralluelo centró pegada a la banda izquierda y Pina recibió sobre el punto de penalti. A la primera la guardameta lusa consiguió bloquear, pero a la segunda no tuvo nada que hacer y el balón entró hasta el fondo de la red. Con la pausa, España planteó un parto más ralentizado y controlado. Y le salió bien.
Al menos hasta que la colegió se equivocó cuando señaló penalti a los pocos minutos de la reanudación. Ni era falta de Jana y, en todo caso, era fuera del área, pero aun así la arbitra no se retractó. Desde los 11 metros, Carole Costa puso el segundo para Portugal. Tras la diana de las locales, el partido se cerró. Portugal lo intentó, pero España se mantuvo estoica hasta que Esther González volvió a vestir la zamarra de España sobre el verde. Un año después, la delantera entró a pocos minutos y firmó el tanto decisivo sobre el 90. Primer asalto del parón de selecciones superado. Y con buenas sensaciones.