Apenas unas horas después del polémico Castellón-Albacete del viernes, el presidente del CD Castellón atiende al periódico Mediterráneo. Bob Voulgaris aclara su encuentro con el colegiado, comenta la actuación arbitral y pone el foco en el final de la temporada.
-¿Cuál es su valoración de lo que ocurrió el viernes?
-Fue una noche frustrante para el CD Castellón. En una batalla crucial por el descenso, dos decisiones importantes nos fueron en contra: un gol anulado por un fuera de juego cuestionable y lo que consideré un penalti claro. A Nick (Markanich) le tiraron de la camiseta, lo que afectó su disparo, que luego se desvió en el codo extendido del defensa.
El VAR intervino, el árbitro lo revisó. Es bastante raro que una revisión de penalti recomendada por el VAR no se convierta en penalti, pero, de alguna manera, ese fue el resultado.
Quisiera añadir que si no se pita la falta o la mano, no hay justificación para señalar un saque de meta en lugar de un córner. Eso es obvio: el disparo se desvió en el codo del defensa.
-El árbitro asegura en el acta que usted lo encaró de forma «violenta». ¿Qué ocurrió exactamente?
-Esa afirmación es falsa. Me acerqué al árbitro después del partido para estrecharle la mano, como lo he hecho después de cada uno de nuestros partidos. Expresé mi frustración y le dije: «Eso fue una puta vergüenza». Escribió las palabras correctas, aunque optó por añadir un signo de exclamación, lo que sugiere que no solo está repitiendo lo que se dijo, sino que está atribuyendo intención. Él me respondió, pero no estoy aquí para proporcionar una transcripción de sus palabras. El papel de un árbitro, tanto en el campo como en la crónica posterior al partido, es ser objetivo y preciso al evaluar lo que realmente sucedió, y eso se aplica tanto a las decisiones como al contexto.
Para que quede claro, no hubo violencia ni agresión. El único contacto físico fue un apretón de manos. Si el árbitro se sintió amenazado de alguna manera, me gustaría disculparme, y quizás no debería haber maldecido. Pero no me disculparé por el espíritu de lo que dije. Fue correcto y objetivo. «Vergonzoso» se define como causar una pérdida de respeto o reputación, y así es exactamente como me sentí. Nuestro equipo y nuestra afición no fueron respetados, y merecíamos algo mejor. El vídeo lo demostrará claramente.
-¿El club presentará alguna protesta formal por las recientes actuaciones arbitrales?
-Expresaremos nuestro desacuerdo con las decisiones, pero también entendemos que los árbitros son humanos y cometen errores. Respetamos a los árbitros y su trabajo. Simplemente pedimos el mismo respeto a cambio. Este deporte es hermoso por su pasión, su intensidad y la gente que lo apoya. Nuestra afición se merece lo mejor, y esperamos que la reflexión y la evaluación honestas conduzcan a una mejora del arbitraje en el futuro, especialmente en partidos con tanto en juego.
-¿Le preocupa que esto pueda afectar negativamente al equipo?
-No. Nuestro equipo es fuerte, está concentrado y es plenamente consciente de lo que está en juego. Han lidiado con la adversidad toda la temporada y seguirán luchando. Lo único en lo que debemos centrarnos es en lo que podemos controlar: nuestra preparación, nuestro esfuerzo y nuestro rendimiento. Nos aseguraremos de estar listos para dar lo mejor de nosotros cada vez que entremos al campo. Eso está bajo nuestro control, así que ahí está nuestro foco.
-¿Entiende el malestar de la afición?
-Claro que sí. Nuestra afición se preocupa mucho por este club. Viajan, nos apoyan semana tras semana y sienten cada momento igual que nosotros. Cuando las decisiones nos perjudican en partidos importantes, es natural sentirse frustrado o enfadado. Compartimos esa emoción, estamos juntos en esto. Ahora solo nos queda seguir luchando y darles un motivo de orgullo.
-¿Cómo ve la recta final de la temporada?
-Lo vemos como ocho oportunidades para definir nuestra temporada. Cada partido importa, y sabemos exactamente lo que está en juego. La diferencia es ajustada, pero creemos en el grupo que tenemos. Si nos mantenemos concentrados, seguimos trabajando y controlamos lo que podemos, nos colocaremos en la mejor posición para terminar con fuerza. Confío en que lograremos nuestro objetivo. No estoy preocupado por eso.