Las provincias de Huesca y Teruel cada vez están teniendo más éxito entre los turistas que deciden viajar a Aragón para descubrir la comunidad más allá de la ciudad de Zaragoza. El ajetreo continuo y ruido de la capital aragonesa está dejando paso a la tranquilidad y el disfrute de maravillosos paisajes difíciles de encontrar en otras tierras.
En muchas ocasiones, no hace falta irse a la otra parte del mundo para descubrir lugares increíbles en las zonas más recónditas del planeta. Aragón tiene la suerte de poseer casi todos los aspectos buscados por los turistas a la hora de embarcarse en un viaje. Desde los lugares maravillosos en el norte de la provincia de Huesca hasta el sistema montañoso de Teruel pasando por la ciudad de Zaragoza, una de las más interesantes de descubrir a nivel nacional.
Un castillo del siglo XII
El pueblo turolense de Huesa del Común es uno de los más especiales de visitar de la comarca de las Cuencas Mineras. Su nombre de ‘Huesa’ proviene del latín fossa que significa «fosa» o «hoyo» haciendo referencia a terrenos hundidos o fosos naturales. Por el otro lado, ‘Del Común’ proviene de la época medieval en la que la localidad pertenecía a una comunidad de aldeas que compartían bienes y derechos.
El encanto del municipio no solo reside en el nombre. Huesa del Común cuenta con diversos sitios de interés para deleitar a todo aquel turista que se decante por el remoto pueblo turolense. El más sorprendente, teniendo en cuenta que la localidad no llega a los 60 habitantes, es el gran Castillo de Peñaflor construido hace más de 900 años que preside la localidad. En la actualidad los restos más espectaculares son los de los torreones del lado este, por su caída a plomo sobre el abismo. En el otro extremo se levanta un pequeño lienzo de muralla donde se conserva un depósito con bóveda.
Además, la luminosidad y dominio del paisaje hacen del castillo un magnífico mirador, dueño de un espacio áspero y anatómico, labrado por los caprichos de la geología y la obstinación del río.
La El Castillo de Peñaflor escolta y defiende Huesa del Común.leyenda del Cid entre el rumor del Aguasvivas (Huesa del Común, T / SERVICIO ESPECIAL
Dos ríos y una iglesia barroca
En Huesa del Común, que es más único que común, confluyen dos ríos por su término: el río Aguasvivas, que pasa por la localidad definiendo un cañón natural calizo de gran belleza y el río Marineta, que pasa por la localidad antes de entrar en Blesa. Además, el Aguasvivas cuenta con un puente de origen bajomedieval que conserva la decoración de aquella época y resalta por encima de la vegetación que lo rodea.
Las iglesias de los pueblos siempre destacan por sus grandes estructuras y su imponente presencia en el centro de los municipios. Huesa no es una excepción y cuenta con la iglesia parroquial de San Miguel, un edificio datado en 1604 y de estilo barroco. La torre, en la cabecera de la iglesia y de tres cuerpos, cuyos dos últimos son ocavado y octogonal respectivamente son lo más destacado de la iglesia. También, el cuerpo inferior tiene tres fajas de decoración mudéjar de rombos y posee tres naves separadas por anchos pilares que le otorgan sensación de solidez a la vez que aislan las capillas laterales y los corredores de la vista.
Un entorno perfecto para actividades de montaña
La ubicación ideal de la localidad en la sierra turolense ofrece distintas actividades de aventura y ocio para realizar en compañia de familia y amigos. La zona tiene grandes posibilidades para la práctica de la escalada clásica y artificial de todos los niveles. Esta escuela se compone de 4 sectores, con un total de 47 vías.
La bella orografía de la cordillera Ibérica, entreverado de cañones, ríos, montañas y barrancos, también hace de esta zona un lugar excelente para la práctica de deportes como el ciclismo de carretera o la bicicleta de montaña.