Por qué no deberías llenar nunca el depósito de gasolina del coche

Llenar el depósito de gasolina puede parecer una buena opción para retrasar el siguiente repostaje y poder recorrer más kilómetros, pero esta práctica puede provocar importantes daños para tu vehículo.

Los peligros de llenar el depósito de gasolina al máximo

Deterioro del sistema EVAP

El sistema de control de emisiones por evaporación (también conocido como EVAP, por sus siglas en inglés) tiene como función retener los vapores de gasolina que puedan liberarse, los cuales de otra manera escaparían a la atmósfera y contribuirían a contaminar el medio ambiente. Cuando el depósito se llena en exceso, el combustible puede desbordarse y provocar daños irreversibles al canister de carbón activado, que es un componente fundamental del sistema de control de emisiones por evaporación. La reparación del canister es un poco costosa, con un precio que suele estar entre 200 a 560 euros, y si no se procede a su reparación, el episodio puede llevar a daños que afecten o eleven las emisiones de gases contaminantes de la combustión del motor.

Expansión del combustible por temperatura

Además, llenar en exceso el depósito expone al tanque a una mayor presión, particularmente en verano, cuando las altas temperaturas provocan que la gasolina se expanda. Este aumento del volumen puede causar fugas y afectar la eficiencia del motor, además de contribuir a la evaporación no intencionada del combustible. En circunstancias extremas, la presión añadida podría causar el deterioro prematuro de las juntas y los sellos del sistema de combustible, lo que podría resultar en costosas reparaciones.

Consecuencias de llenar el depósito

Aunque llenar el depósito hasta el borde puede parecer una buena forma de maximizar el consumo, eso no es realmente cierto, ya que las pequeñas ganancias en autonomía no justifican los posibles daños en el sistema de combustible. Además, un sistema EVAP dañado suele tener un coste de reparación muy superior al de cualquier ahorro en gasolina que podamos obtener. Y también encontramos el hecho de que, al evaporarse más rápido el combustible sobrante, podemos llegar a pensar que estamos ahorrando gasolina, cuando en realidad estamos desperdiciando dinero sin saberlo.

Riesgo de derrames

Al insistir en cargar más allá del punto de corte automático del surtidor, hay más riesgo de derrame de combustible, no solo porque se despilfarra dinero, sino que supone también un riesgo ambiental y de seguridad, porque la gasolina es muy inflamable. Cualquier derrame de combustible puede destruir la pintura del coche y contaminar el suelo y, por lo tanto, el efecto negativo se incrementa.

Buenas prácticas para repostar gasolina

El surtidor está construido para detener el flujo del combustible en el momento que el tanque de combustible está lleno hasta un nivel seguro. Intentar repostar más a partir de este momento no es sólo innecesario sino que además resulta perjudicial para el coche. Por eso, confiando en la tecnología del surtidor y parando el repostaje en el momento que el surtidor acaba de ‘clicar’, podemos evitar futuros problemas en el sistema de alimentación del coche.

Llena el depósito de manera responsable

Un depósito a nivel asegura que el motor rinda como se espera y, además, le evitará costosas averías. Sabemos también que es mejor repostar en el rango que va desde un cuarto hasta medio depósito puesto que de esta forma se asegura una buena refrigeración de la bomba, evitando contribuir al paso de los residuos que se vayan depositando en el fondo del tanque hacia el motor.

Llenar el tanque por completo no es la mejor forma de proceder, ni tampoco la más segura. Mejor es reabastecer moderadamente y atenerse a la instrucción del surtidor para cuidar del coche y de lo que gastas. Siguiendo los consejos que te he dado, alargaremos la vida útil del automóvil y ahorraremos sustanciosas cantidades de dinero.

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