Ahora que los tipos de interés parecen comenzar a estabilizarse y que la política gubernamental para fomentar la compra de vivienda entre los jóvenes, a través de los avales de los créditos ICO, ha vuelto a poner el foco en el sector inmobiliario, las hipotecas y la compra de inmuebles han vuelto con fuerza al centro de la conversación. A medida que se reactivan las expectativas de los compradores, también se incrementan las oportunidades para los hipotecados, en especial en lo que respecta a la declaración de la Renta.
Aunque los desafíos económicos son una constante (sobre todo para aquellos que firmaron su hipoteca en los últimos años cuando los tipos de interés eran elevados) hay una buena noticia en forma de deducción. Hacienda ha preparado una ayuda para quienes firmaron su hipoteca hace años: estas personas pueden beneficiarte de un “regalo” fiscal en forma de deducción de hasta 2.000 euros o más en su próxima declaración de la Renta.
Una de las formas en las que el Gobierno proporciona ayudas a los ciudadanos es mediante las deducciones en el IRPF: una de las maneras más directas de reducir la carga fiscal y ahorrar dinero, especialmente en años de alta presión económica. Las deducciones se aplican sobre distintos conceptos y los pagos realizados por hipotecas no son una excepción. Sin embargo el beneficio no es para todos; solo aquellos que hayan cumplido ciertos requisitos pueden acceder a estas deducciones.
La compra de viviendas crece un 11% en 2024, las hipotecas el 21% y el precio casi un 7% / Archivo
¿Quiénes pueden beneficiarse de los 2.000 euros?
Quienes firmaron su hipoteca antes de enero de 2013, es posible que estén entre quienes puedan acceder a una deducción importante en su declaración de la Renta. Para ser exactos la deducción puede llegar a los 2.000 euros, dependiendo de la cantidad de la hipoteca que hayan pagado durante el año y de si su vivienda es considerada habitual.
En concreto, si ya se aplicó la deducción por inversión en vivienda habitual en la declaración de la Renta de 2012 o en años anteriores y la vivienda hipotecada es la residencia habitual, se puede marcar la casilla correspondiente en la declaración para obtener los beneficios de esta ventaja fiscal. La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) concede este beneficio exclusivamente a quienes cumplan con estos requisitos.
¿Cuánto puedes desgravar por la hipoteca?
La deducción que se aplica a las hipotecas firmadas antes de 2013 es del 15% sobre los pagos realizados en el año, pero con un límite de 9.040 euros como base máxima. Esto quiere decir que, como máximo, podrías llegar a deducir unos 1.350 euros si eres titular único de la hipoteca.
Ahora bien, si la hipoteca está a nombre de dos titulares, esta deducción se duplica, por lo que el ahorro fiscal podría llegar hasta los 2.700 euros en total. Sin embargo es importante recordar que esta deducción se aplica solo a las hipotecas firmadas antes de 2013, y no se extiende a las ampliaciones de capital realizadas después de esa fecha.a pena aprovecharlo.