El cabreo con José Miguel Basset de los bomberos forestales de la Generalitat Valenciana es mayúsculo, después de que el exinspector jefe del Consorcio Provincial señalara este martes en la comisión de investigación de la Diputación de Valencia que dejaron de vigilar el barranco del Poyo el día de la DANA porque «tenían ganas de comer». Se trata de la unidad de Buñol que fue enviada por el consorcio a medir escalas del barranco del Poyo, y que tras varias mediciones fueron retirados a la base, a las 15 horas, después de que también bajara el caudal.
Tras esas declaraciones de Basset, han exhibido el ‘ticket’ de la compra en un súper de Chiva a las 14.23 horas, entre medición y medición, con la previsión de pasar allí varias horas. Según CC OO, es la «prueba de que Basset miente». «Tenían instrucciones de medir y pararon a comprar porque era imposible que les avituallaran. No podemos entender cómo se les desmovilizó. Está entre nuestras funciones como unidad básica de intervención la medición de escalas. Estábamos haciendo nuestra función», señalan. Esta unidad había sido citada por el PSPV en la comisión de las Corts, pero PP y Vox lo han rechazado.
Comunicado
Lo cierto es que las declaraciones de Basset en la comisión de investigación de la DANA ya provocaron una primera reacción del conjunto de sindicatos que operan en el servicio de bomberos forestales de la Generalitat. El jueves emitieron un duro comunicado en el que señalaban que son los responsables del consorcio quienes deciden si los bomberos forestales de la Generalitat «van a una emergencia, si se retiran o cuantas unidades trabajan».