Un equipo de investigadores estadounidenses, principalmente de la Universidad de California, ha desarrollado un prototipo de teclado «inteligente», similar al de un ordenador, para diagnosticar el párkinson de forma precoz. Las teclas del dispositivo, conectado a una aplicación móvil, detectan variaciones sutiles de la presión aplicada por el usuario, permitiendo el análisis cuantitativo de síntomas motores. Su diseño se realizó a partir de pruebas realizadas con 13 personas sanas y tres pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa. Los científicos compararon diferencias entre los patrones de tecleo de ambos grupos y concluyeron que el tecleo de los pacientes con párkinson es distinto al de las personas sanas. El estudio [Trinny Tat et al. «Diagnosing Parkinson’s disease via behavioral biometrics of keystroke dynamics»] fue publicado ayer en la revista «Science Advances«.
«Las atractivas propiedades del sistema de teclado inteligente lo posicionan como una herramienta prometedora para avanzar en el diagnóstico temprano y facilitar enfoques personalizados, predictivos, preventivos y participativos para la atención médica de la enfermedad de Parkinson», señalan los autores en el resumen del estudio, financiado en parte por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), objeto de fuertes recortes y despidos ordenados por la administración Trump. De hecho, la primera autora del estudio, Trinny Tat, bioingeniera de la Universidad de California, se encuentra actualmente en búsqueda de empleo, según su perfil de LinkedIn.
La enfermedad de Parkinson es un proceso neurodegenerativo lento que se suele diagnosticar cuando los síntomas son evidentes y el daño neuronal ya es extenso. La edad media de diagnóstico se sitúa en torno a los 65 años, pero la pérdida de neuronas productoras de dopamina en la región del cerebro conocida como sustancia negra, que es el origen de la enfermedad, comienza hasta 20 años antes del diagnóstico inicial. La plasticidad del sistema dopaminérgico puede compensar las pérdidas iniciales de este neurotransmisor en el cerebro, lo que retrasa los síntomas y, con ellos, el diagnóstico.
Aunque el único tratamiento del párkinson no revierte sus causas, sino que únicamente mitiga ese déficit de dopamina, adelantar el diagnóstico «podría favorecer una intervención terapéutica o preventiva más rápida«, señala José Ángel Morales-García, investigador científico en enfermedad de Parkinson en la facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Consultado por SMC sobre este estudio, en el que no participó, Morales-García opina que la innovación de este trabajo «radica en el uso de tecnología avanzada de detección y algoritmos de aprendizaje automático para analizar los datos de tecleo«, lo cual «permite captar detalles sutiles en la forma de escribir que podrían estar relacionados con los síntomas del párkinson».
Además, este doctor en Neurociencias considera que el seguimiento continuo de los síntomas motores a través del teclado «facilitaría que los profesionales de la salud se adapten mejor a la progresión de la enfermedad. Los médicos podrían personalizar los regímenes de tratamiento (como la dosificación y la frecuencia de medicamentos) de manera más efectiva, mejorando así la atención al paciente», destaca el especialista.
En cuanto a las limitaciones del estudio, el investigador de la Universidad Complutense apunta como la principal el número de participantes, lo cual «podría no reflejar adecuadamente la diversidad y complejidad de la población afectada por la enfermedad de Parkinson«. Por ello, propone una muestra más representativa «que incluya diferentes edades, géneros y variaciones en el grado de severidad» del párkinson, el cual, recuerda, «afecta más a hombres que a mujeres, lo cual debería haberse considerado al seleccionar a los participantes del estudio».
Recuerda José Ángel Morales-García que el párkinson también se caracteriza por la presencia de síntomas no motores, como trastornos del sueño, demencia, déficit de atención, depresión, ansiedad, problemas gastrointestinales y disfunción sexual, entre otros, y que no todos los tipos de alteraciones motoras son indicativos del párkinson. Por ello, añade, «es necesario correlacionar estos hallazgos con otros indicadores clínicos de la progresión de la enfermedad (síntomas motores y, si fuera posible, no motores) y los resultados funcionales. Esto permitiría asegurar que el dispositivo tenga una base diagnóstica sólida», sostiene el neurocientífico.
Síntomas «prodrómicos»
En las últimas décadas existe un enorme interés científico y clínico por identificar lo que en medicina se denomina síntomas «prodrómicos«, que permitirían predecir la enfermedad años antes de su diagnóstico inicial. Se han investigado los trastornos en el sueño REM, así como el estreñimiento, escasez o ausencia de olfato (hiposmia o anosmia), la somnolencia diurna y hasta la movilidad: se ha encontrado una fuerte correlación entre las personas que se mueven poco y despacio con sufrir párkinson en el futuro. Con todo, hasta ahora el poder predictivo de estos síntomas ha sido reducido.
En los últimos años, la FDA, la administración del medicamento de EE UU, ha aprobado algunas aplicaciones de párkinson para el reloj inteligente Apple Watch, como el software denominado StrivePD Ecosystem, que permite monitorizar la eficacia en la respuesta a la medicación y diferentes parámetros de los pacientes, tales como aspectos motores y no motores, episodios de rigidez y temblor en reposo.
Acto conmemorativo de la asociación Párkinson en la Praza da Estrela, en Vigo / Alba Villar
Arranca el «mes del párkinson» en Vigo
La Asociación Parkinson de Vigo celebró ayer el primero de los actos que ha organizado este mes para visibilizar la realidad de la enfermedad. El 11 de abril es el Día Mundial, pero la entidad inició ayer, junto al monumento de la Praza da Estrela de Vigo, un mes repleto de actividades abiertas a todo el mundo. Culminarán el martes 29 (a partir de las 17 horas) con una jornada en el auditorio del teatro Afundación Vigo, con la neuróloga Iria Cabo, que abordará los tratamientos; y el doctor Luis Santos, que hablará del ejercicio físico. Para ese evento es necesaria la inscripción previa en [email protected] o en el 639 485 550.