Así se diseñó uno de los ‘minibarrios’ más originales y grandes de Zaragoza

Las ciudades, conforme crecen, van adquiriendo formas que parece que no siempre siguen la lógica que imprimiría alguien sin ningún tipo de formación en arquitectura y/o urbanismo. A principios del siglo pasado, la industrialización de las urbes obligó a crear nuevos barrios para la floreciente clase burguesa que se adosaron a los cascos históricos y que se levantaron entorno a grandes avenidas arboladas y en forma, en muchos casos, cuadrangular. Al mismo tiempo surgieron en la periferia núcleos de población donde se asentaron gentes de clase obrera y procedentes del entorno rural. Pero a lo largo del siglo XX la cosa se puso interesante cuando de trazar un mapa se trataba y la influencia de las nuevas corrientes en materia urbanística dieron lugar a trazados cuando menos singulares. En Zaragoza, la urbanización del parque de Miraflores es buen ejemplo de ello.

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